Zidane, el gran alineador

Zinedine Zidane no pronuncia frases para la posteridad. Tampoco explica técnicamente lo que pretende y las fórmulas que emplea para su equipo. El Madrid no es ejemplo táctico porque en los partidos importantes lo mejor es el espíritu de victoria, el afán con que trata de imponerse a las adversidades y el convencimiento de que en Liga de Campeones puede aspirar a la victoria. Tengo para mí, que su gran virtud es saber alinear a los mejores en cada momento. Escoger a los hombres que pueden luchar por el triunfo no es labor que distinga a todos los entrenadores. Zidane ha conseguido en los últimos tiempos inventar jugadores.

Le faltan Carvajal y Sergio Ramos y, sobre la marcha, inesperadamente, convierte a Lucas Vázquez en un defensa con características atacantes que ha resuelto el problema de la ausencia. Zidane ha confiado en Nacho, jugador que en el Madrid y en los medios, no parece una figura porque simplemente, y nada menos, se amolda a la labor que le encomienda y la cumple con algo más que dignidad. La última decisión que ha significado la cobertura esta vez la lesión de Lucas Vázquez ha sido inventar a Valverde para función sacrificada, para trabajo al que nunca ha estado habituado y, sin embargo, ha sido también la constatación de que Zidane es capaz de inventar sobre la marcha.

Era impensable que un conjunto con bajas tan sensibles, en la que hay incluir a Varane, iba a ser capaz de llegar a las semifinales de la gran competición europea. Es cierto que en el club da la impresión de que se trasplanta, de generación en generación, el espíritu que en el torneo continental es muy distinto a la competición nacional. Las jugadores se contagian la historia copera, pero en ello tiene que ver el entrenador que sin descubrir el Mediterráneo, consigue poner en funcionamiento una maquinaria sorprendente.

Zidane confía, eso sí, en la base corporativa. No abandona nunca a los viejos roqueros que mientras están en forma llevan al conjunto hacia adelante. El entrenador madridista es, fundamentalmente, un gran alineador. En cada momento escoge a los que mejor rendimiento pueden dar en la misión que les exige. No importa que no deje señales de gran conocedor del futbol con frases para recordar. A club le basta con que sepa hacer la alineaciones más idóneas como está haciendo hasta ahora.

Posdata. A Javi Gracia le encomendaron la labor de dirigir un equipo muy disminuido por la venta de los mejores. Ahora, hay quienes le critican y no se sabe el porqué. Con la plantilla actual lo mejor a que podía aspirar era a salvar el descenso.