Mandó en el juego y el marcador

Bastó un cuarto de hora para comprobar que el Liverpool, que está acumulando derrotas en Inglaterra, no podía ser verdugo del Madrid. Bastaron veinte minutos para constatar que el partido iba a tener ganador. Mientras los ingleses se afanaban en presionar para evitar que el Madrid creara jugadas, las tres piezas fundamentales del centro del campo, Kroos, Modric y Casemiro se hacían con el mando. De ellos iban a salir las mejores jugadas del encuentro. Solo el gol de Salah, que acortó la ventaja, hizo creer en cambio en el partido, pero Vinicius, en noche feliz, hizo el tercero y la eliminatoria volvió a estar muy de cara. El esfuerzo del Liverpool en el segundo tiempo no le bastó para desorientar al Madrid que defendió su ventaja y aún estuvo a cerca de aumentarla.

Mientras los visitantes se esforzaban preferentemente en defender su parcela, al Madrid le empezaban a salir ocasiones de peligro. Por la banda izquierda Mendy y Vinicius se alternaban en las aproximaciones al área. Por el lado derecho era Lucas Vázquez quien intentaba llevar balones con posibilidad de remate. La clave no estaba en los atacantes sino en quienes son capaces de crear fútbol con peligrosidad. Kroos, Casemiro y Modric son tres veteranos a quienes sobran condiciones futbolísticas para inclinar la balanza hacia su lado. Casemiro es la aduana que imposibilita que los adversarios acudan con ventaja ante los defensores madridistas, que a causa de las bajas ya conocidas, esta vez, además de Sergio Ramos, faltó Varane con lo que Militao y Nacho formaron el centro de la zaga. Casemiro era fundamental para evitar que Salah o Mané pudieran llegar ante Courtois.

Y llegó Kroos y lanzó un pase magistral para que Vinicius le ganara la batalla al defensa y lograra el primer gol. Aquí hubo doble acierto. El de quien manda la pelota y quien la convierte en gol. Luego hubo otra jugada y  esta vez hubo un solo acertante porque Asensio supo llegar al lugar oportuno cuando Alexander Arnold, inocentemente, le mandó de cabeza un balón de gol que no desaprovechó. Aquí parecía sentenciado el partido. Klopp se vio obligado a modificar el equipo antes del final del primer tiempo. Sustituyó a Keita por Thiago Alcántara. La entrada de éste dio más sentido al juego de ataque con su facilidad para el pase con el que buscar la penetración en campo adversario.

El Madrid aprovechó los errores defensivos del Liverpool y el tercer tanto fue magnífico pase de Modric, pero la defensa anduvo desnortada y el portero, Allison, tampoco estuvo muy acertado en el remate de Vinicius.

Klopp entrenador del conjunto inglés calificó Valdebebas como campo de entrenamiento. Lo malo para él fue que los madridistas jugaron durante muchos minutos como si estuvieran preparándose para alguna confrontación importante. La de anoche lo fue y no les salió mal el ensayo.