Final entre reyes coperos

Hubo que llegar a la segunda parte de la prórroga para que un disparo lejano que rozó en el defensor levantinista Vukcevic e impidiera la intervención de su portero, definiera el cartel de la final de la Copa. Fue necesario que los dos entrenadores echaran mano de todos los cambios posibles para refrescar sus conjuntos. Los futbolistas aunque en la segunda parte jugaron con menos ímpetu durante la primera exhibieron toda su fortaleza, no dieron un balón por perdido y los muchos kilómetros hicieron mella en los minutos con que se acabó la semifinal. No habían prodigado los jugadores los disparos lejanos y el más certero, lanzado por Bardhi, lo despejó Unai Simón en la mejor parada de la noche .El Athletic volvió a una final y si la mereció también hizo esfuerzo plausible el Levante. Fueron dos grandes adversarios. El Barça que era finalista encontró en Valencia a su adversario.

Levante y Athletic Club jugaron su semifinal al estilo tradicional. Dos equipos con fútbol copero es decir, sin restricciones mentales, sin concesiones al toque parsimonioso. Desde el comienzo, ambos conjuntos salieron a ganar el partido. El Athletic lo necesitaba porque con el empate de San Mamés estaba eliminado. Y se le complicó más cuando Roger Martí, en jugada con túnel de Morales y pase final de Rochina, se revolvió como los viejos artilleros y batió a Unai Simón. Cada ataque era la posibilidad de remate a gol. Ambos jugaban verticalmente. Los bilbaínos no pensaban en otra función que los envíos de balones largos a Williams para que éste, con su velocidad, acabará ganándoles la espalda a los defensores azulgrana. El campeón republicano, el Levante, en 1937, título que los periodistas deportivos actuales no tienen en su memoria histórica, dato que no recoge la Federación Española, pero si certificaron las Cortes, no consiguió ser finalista en tiempos monárquicos.

El Athletic se lamentó por la ausencia de Llorente, pero el Levante tenía la zona media en el taller de reparaciones. Bardhi, Melero y Radoja no pudieron salir a la pelea. El primero aún fue reclamado en la segunda mitad y su presencia se notó. Al Levante, además, le falta desde hace ya un par de meses Campaña, su mejor centrocampista. El entrenador levantinista trató de poner más firmeza en la defensa y por delante de los centrales Duarte y Vezo colocó a Rober Pier, un tercer especialista en la zona con el fin de que fuera la aduana. Pese a ello llegó el empate con un penalti que le hizo Duarte a Raúl García en un contragolpe que llevaba sello de gol.

Ambos equipos se trataron de tú a tú. Tal y como se desarrolló el encuentro se temía que, ante la igualdad, la solución de no llegar a los penaltis se resolviera por un golpe de más o menos fortuna. Y así fue con el tanto que propició la jugada de Morcillo y remató Berenguer.

A la final llegan el actual Rey de Copas el Fútbol Club Barcelona  y el que lo fue durante años el Athletic Club. Será gran fiesta.