Europa aún quiere al Madrid

Ferdinand Mendy protagonizó la jugada en que Freuler fue expulsado y dejó a su equipo para más de setenta minutos con diez jugadores. Mendy, cuando el Madrid necesitaba ganar porque ello ante la inferioridad numérica adversaria era casi de obligado cumplimiento, se convirtió en jugador por libre, en atacante por el centro del campo tanto como por la banda. El partido llegó a los ataques finales y a los 86 minutos, desde el centro del área, pero fuera de ella, agarró un gran disparo que entró por la escuadra del portero italiano y con ello dejó la eliminatoria muy a favor de su equipo. La mengua de fuerzas de los italianos, por tener que jugar en inferioridad durante tantos minutos, les obligó a retrasar a la mayoría de sus hombres. Fue un defensa madridista quien logró el triunfo y fue otro defensor, Casemiro, espléndido, quien estuvo a punto de hacer lo mismo, pero el guardameta bergamasco hizo la parada de la noche.

Europa no quiere este año a los clubes españoles. El Madrid que siempre ha sido el mejor amante, el que más ha gozado y recibido los mayores favores, tenía la obligación moral de salvar el honor español en Bérgamo. El Atalanta, que es uno de los clubes revelación de los últimos tiempos, podía ser difícil obstáculo. Entre otras razones, porque la plaga de lesionados ha diezmado al Madrid y lo ha llevado a situación casi desesperada. Pero ayer los cielos comenzaron a sonreírle. En el minuto 17, Freuler derribó a Mendy y el árbitro interpretó que la jugada era de gol inminente y expulsó al jugador del Atalanta. El encuentro se puso de cara.

No se dieron por vencido los anfitriones a pesar de la baja. Durante toda la primera parte lucharon como si fueran once. El incomparable Helenio Herrera dijo en cierta ocasión, que se juega mejor con diez que con once. Y ello pareció ser verdad durante gran parte del primer tiempo. No dejaron de atacar los italianos hasta el extremo de que Muriel, que es su principal arma ofensiva, quiso poner en apuros a Courtois aunque el tiro le salió desviado.

Para el Atalanta las desgracias no le llegaron solas y Zapata se lesionó y tuvo que ser sustituido por Pasalic, que ya había estado a punto de saltar al césped por otra contrariedad. El Madrid, que incluso se quedó sin Benzema por lesión, jugó con dos delanteros, Asensio y Vinicius porque Isco, que esta vez salió desde el comienzo, ocupó una plaza mixta. No podía ser un delantero auténtico y tampoco era lo que ahora se llama falso nueve. Por sus características tenía que ayudar al centro del campo para que Kross y Modric tuvieran apoyo por delante, Por detrás siempre estaba Casimiro que infortunadamente se ganó una tarjeta amarilla que le imposibilita para disputar el encuentro de vuelta. Isco fue de lo más destacable. Por el contrario Asensio y Vinicius fueron dos notas grises. Zidane acabó por alienar a Duro y Arribas para los minutos finales. Como es habitual, Kross y Madrid mantuvieron el tono europeo. Lucas Vázquez y Nacho defendieron sus parcelas y ambos se lanzaron al ataque en algunos momentos con notable peligro para el contrario. Nacho estuvo a punto de protagonizar la jugada del encuentro. Europa aún quiere al Madrid.