Mbapeé y Haaland, sólo ilusiones

El Barcelona está sin un euro en caja. El Madrid, que ha invertido millones en la remodelación del Bernabéu, está para seguir viviendo y sin más. Ambos clubes, catalogados hace un par de años como lo más ricos de Europa con el Manchester United, no pueden competir en el mercado internacional con clubes ingleses e italianos y por supuesto, tampoco con algunos alemanes y menos aún con el París Saint Germain. Con estos datos incontestables, con cuentas que rebosan de números rojos y en cantidades desorbitadas ¿a qué viene la broma de algunos medios de poner sobre la mesa deseos para adquirir a Mbapeé y Haaland? Los jugadores de mayor renombre y calidad futbolística tienen de momento dueños y si alguno es colocado en el escaparate de las ventas ningún club español está en condiciones de acudir a la ventanilla.

Es evidente que el Madrid va a necesitar una gran estrella para no perder de vista a los más poderosos. Sin embargo, analizada la plantilla, al equipo no le basta con contratar a uno de los dos citados y pensar en los dos a la vez es más que utopía. En el Bernabéu, la solución para volver a competir en la Liga y en Europa no está en un galáctico. Eso podía ser antes cuando era la guinda del pastel. Ahora, no hay pastel. En la casa precisan remodelación a fondo. Los jovencitos brasileños no han sido Pelé y habrá que seguir esperando. En otras zonas de la plantilla la edad se está adueñando y no habrá más remedio que conformarse con lo que pueda surgir de la cantera. La recuperación de Bale será una maldición y la vuelta de Jovic y Odegaard no tienen perspectivas de lograr lo que se espero de ellos y no confirmaron.

En Barcelona están en vísperas de elecciones presidenciales y las finanzas anuncian ruina. En el Camp Nou no puede haber optimismo. Ni siquiera Laporta, que es más atrevido, puede convertir la entidad en lo que fue antaño. Madrid y Barcelona van a vivir durante unos años con presupuestos sin alegrías. La austeridad ha de ser su norma durante un lustro. Antes sólo habrá fuegos artificiales. Mbapeé y Haaland, de momento, son proyectos inalcanzables.

Posdata. En las huestes españolistas se ha vivido enorme satisfacción por la derrota el Barça ante el PSG. El entrenador es Mauricio Pochettino, que fue perico y afirmó en cierta ocasión que nunca entrenaría al Barça. Se tomó la revancha de sus tiempos blanquiazules.