El Levante se rebela en San Mamés

El Athletic se encontró en casa con un molesto invitado. El Levante manejó el partido mejor que el anfitrión hasta que Marcelino, ya en el segundo tiempo, decidió cambiar el equipo. Sus tres cambios, Vesga. Barenguer y Dani García, lograron no solo equilibrar el juego sino poner al Levante en dificultades. Las mismas que Melero, Bardhi y Radoja habían creado a los bilbaínos. El partido se fue al descanso con victoria levantinista y en el 53, llegó el empate. Para que los valencianos tuvieran más dificultades se les lesionó Melero, que había sido el hombre fundamental en el centro del campo y, además, había marcado el gol. El Levante se rebeló en San Mamés. Fue resultado inesperado porque se suponía el favoritismo del  conjunto vizcaíno.

Los cambios fueron la nota característica de la segunda mitad. Ambos entrenadores quisieron imponer su juego con jugadores menos cansados. El Levante perdió a Bardhi y se reconfortó con Melsa, Koke y Son. Marcelino, casi a la desesperada suplió a Williams por Villalibre, pero éste no pudo celebrar con su trompeta resultado favorable. El empate deja la decisión final para el encuentro de marzo en la vuelta. Visto lo de San Mamé hay muchas dudas sobre cuál de los dos se ganará la final.

El Levante es club con historia heterodoxa. Es el único campeón de la Copa del Presidente de la República llamada también Copa de la España Libre. La ganó en Barcelona al derrotar en la final al Valencia por 1-0, en 1937. El titulo que vale para las Cortes españolas no lo acepta aún la Federación Española de Fútbol. En año tan anómalo como el actual el conjunto valenciano que vestirá en esta fase los colores de cuando era Levante Club de Fútbol (tras la Guerra se fusionó con el Gimnástico que cedió su campo y los colores azulgrana y el apelativo de Unión Deportiva) y en San Mamés apuntó a la sorpresa.

El equipo valenciano no se amilanó ante el norteño que, históricamente, ha sido “Rey de Copas” hasta el momento en que fue desbancado por el Barça. En el estadio bilbaíno marcó un ritmo de juego en el que las habilidades, la buena circulación del balón y los arriesgados ataques hacia Unai, dieron que pensar en la posibilidad de que hubiera sorpresa. La calificación de sorpresa estaba marcada por la diferencia de historia de ambos contendientes.

El Levante, en la primera media hora, creó más problemas ante Unai que el Athletic ante Cárdenas. Y en una de las arrancadas por la banda derecha, De Frutos dio ocasión a que el balón llegara al área rojiblanca y Melero, que falló el primer remate, se enmendó y logró el tanto que dio moral a quienes en teoría no eran los favoritos.

Cárdenas, portero del Levante, salvó a su equipo en tres oportunidades en las que el marcador pudo haber cambiado de signo. El último cuarto de hora el juego se convirtió en toma y taca sin mando coherente. Incluso hubo momentos en que el balón apenas rodó por el suelo.

Ambos equipos hicieron lo propio de una semifinal de Copa: disputa hasta el final, sin reservas mentales y poniendo el físico sin concesiones.