Rakitic sentenció al Barça

El Barcelona acudió al Sánchez Pizjuán con ocho bajas que dejaron al equipo con una alineación sin consistencia. El Sevilla también se presentó con las ausencias de Navas y Acuña en la zaga y Ocampos en la delantera.  Pero el encuentro no fue para que las ausencias fueran notorias si los contendientes eran capaces de hacer olvidarlas. Lopetegui supo refrescar el equipo en los momentos oportunos. Koeman esperó casi al pitido final para hace un cambio. Recurrió de nuevo a Riqui Puig y ya no había nada que hacer porque Rakitic en contragolpe rapidísimo logró el segundo tanto sevillista. La sentencia final llegó cuando el Barça había hecho grandes esfuerzos por equilibrar la balanza. De nuevo le faltó dinamita. Messi intentó el empate y Bono lo evitó. El Sevilla aunque estuvo muy cercado en la segunda parte jugó con más cohesión que el Barça. Y sus jugadores hicieron un esfuerzo físico de principio a fin. El Barcelona corrió, se dio más ánimo en la segunda parte y le faltó tiempo.

Desde el primer minuto hubo ritmo, fútbol en el que se podían presentir situaciones emotivas. Fue el Sevilla el primero que impuso más mando y el que impidió que el Barça hiciera sentir a los presentes entre los cuales estaban algunas de sus grandes figuras. Fue un defensa, Koundé, quien puso cerco al marco de Ter Stegen y en la segunda oportunidad, después de burlar a tres contrarios lo batió. El guardameta germano impidió con gran parada el segundo tanto, que esta vez lo pretendió Escudero con un disparo potente y cruzado. Te Stegen en vuelo lo desvió por encima de la portería.

El equipo barcelonista cuenta con Messi que es el deportista de mayor valor ante Hacienda. El Sevilla tiene en su secretaria técnica al hombre que es capaz de construir cada año una plantilla con la que obtener triunfos, incluidos los europeos, y después, hace caja con traspasos. Monchi no tiene precio. Ayer, por ejemplo se vieron jugadores que no estaban en ninguna plataforma de los más apetecibles fichajes. Es Monchi quien después de traerlos a Sevilla los convierte en jugadores tras los cuales irán grandes clubes.

Dembelé intenta las  jugadas mágicas, pero Koundé, veintidós años,  se multiplica y sin hacer grandes alardes técnicos acaba comiéndose a los delanteros azulgrana e incluso a los centrocampistas y defensas. Koundé es un prodigio y es una más de las grandes aportaciones de Monchui al club sevillano.

Koeman montó una defensa de circunstancias. Junior, que es zurdo, jugó de lateral derecho, Mingueza, que ha venido ocupando el puesto de esta zona, pasó a ser central puesto en que destacó en el filial y Umtiti, que lleva una temporada en la suplencia, formó parte del cuarteto en el que únicamente Jordi Alba tiene carné de titular.

Todo lo que intentó el Barça llego por las bandas con Dembelé y Alba, pero en el centro Papu Gómez, Rakitic y Jordán se impusieron claramente a los contrarios y de esta manera los intentos barcelonistas no tuvieron más peligro que la ocasión de Messi que a centro de Griezmann remató ante Bono y éste, con la pie izquierdo desvió la pelota y evitó el gol. Fue lo más peligroso de los azulgrana.