Hazard, problema de estudio clínico

Los problemas son más grandes cuando implican a los clubes más grandes. Así, un futbolista de cristal de Bohemia, el belga Hazard, nunca sería conflictivo en el Huesca, pongamos por caso, porque nunca podría pagar lo que costó su traspaso. Si el jugador perteneciera a un club mediano no estaría en las primeras páginas de los diarios deportivos, los informativos televisivos y los programas radiofónicos. Las constantes lesiones del jugador, su escasa participación en las competiciones en las que lucha su club, hacen de la cuestión historia por capítulos. Hazard no ha disputado ni la mitad de los partidos en que ha participado el Madrid. Además, cuando ha sido alineado no ha dado muestras de ser el gran jugador al que se contrató. Únicamente ha dado pequeñas muestras de lo que se le supone y cada vez que ha apuntado a progresión futbolística ha recaído. Ahora, encima, además de las grandes dudas que surgen en el entorno madridista, comienzan a aparecer opiniones según las cuales parte de sus problemas físicos tiene causa en la ineficacia de los servicios médicos de la entidad.

Josep Pla, que era mejor escritor que aficionado al fútbol, el día que vio debutar a Cruyff dijo que no triunfaría porque provenía del mundo de la mantequilla y no del aceite de oliva. Se equivocó pero han sido muchos los casos de jugadores que han tenido que aceptarse no solo al clima y las costumbres, sino también a la gastronomía. De Dembelé se afirmó que se lesionaba por mala alimentación. Ha cambiado futbolísticamente después de que se le controlara debidamente.

No parece ser el caso de Hazard, el de la ausencia de un dietista que le ayude a conservar adecuadamente su cuerpo. En éste caso hay un síntoma más de que algo anómalo está ocurriendo en la Liga. No tengo memoria de que haya habido una temporada en la que hayan abundado tantas lesiones musculares. Hay algo que no cuadra. Los clubes, en general, han de buscar las razones por las cuales su plantilla acumula tantas desgracias. El Villarreal es un ejemplo palmario. Sergi Roberto acaba de reaparecer y se ha vuelto a lesionar y no hay plantilla en la que se tengan que practicar tantas rotaciones obligatorias.

Hazard tal vez sea un casi clínico muy distinto al de la mayoría de sus colegas. Ya hay que pensar si parte de sus recaídas son causadas por problemas sicológicos. Su problema da la impresión de que requiere cuidados físicos y mentales. Es como si cada vez que sale al campo estuviera predispuesto a la recaída.

Posdata. “Que no hay pena más grande que ser ciego en Granada.” Fue el gran espectáculo futbolístico del año y no lo vio nadie en el campo. La tele nos libró de la ceguera. Granada-Barça, 3-5. Todo es posible en Granada.