La pandemia ha marcado el mercado

La pandemia ha tenido funestos resultados económicos en los clubes de fútbol españoles y por ello, el mercado invernal ha sido el más precario de las últimas temporadas. Los números rojos han impedido grandes fichajes. Los refuerzos que han llegado a algunos clubes han sido, en general, producto de las cesiones. El Atlético consiguió a Dembelé para reforzar el ataque, pero previamente se había descargado de la nómina a Diego Costa, que, por cierto, aún no ha encontrado club al que ampararse. Poco antes, y por razones reglamentarias, pudo hacerse con los servicios de Kondogbia en operación que fue puñalada al Valencia. Este club ha conseguido tres refuerzos un defensa, un centrocampista y un delantero, pero ninguno de ellos es jugador que llegue con historial de primer orden. Los tres han pasado sin pena ni gloria por sus últimos equipos.

Real Madrid y Barcelona, que incluso en otras épocas navideñas se atrevieron a contar con jugadores de buen nombre, han pasado de largo del mercado. El Madrid y el Barça incluso han cedido jugadores para cumplir con las estrecheces que los últimos meses han marcado el devenir financiero.

El Madrid se tiene que hacer a la idea de que tendrá que hacer grandes reformas en el vestuario. Regresará Bale porque en Inglaterra ya lo conocen sobradamente y no lo van a querer un mes más después del convenio de cesión. En algún momento se ha puesto en duda si Zidane no era capaz de domeñar al galés. El tiempo ha demostrado que el futbolista no está por labor, ni en Inglaterra. Quiere cobrar y no jugar. Cuando vuelva de la cesión, el Madrid tendrá que tomar dolorosa decisión. Concederle la libertad y que se vaya donde le convenga no será fácil porque para ello exigirá compensación. Tal vez en otros momentos y con dirigentes con colmillo retorcido, se toparía con que percibía el sueldo, doloroso para el club, pero era castigado a no perder un entrenamiento, ni un viaje y calentar grada todos los partidos. De perdidos, al río. Es individuo que no merece la mínima consideración.

Posdata. Jesé, que en Madrid se le agrandó desmesuradamente, ha encontrado abrigo en su tierra. Las Palmas debería ser camino de redención.