Sergio no es Di Stefano, ni Cristiano

Alfredo Di Stéfano fue el jugador más importante de la historia de Real Madrid y un día abandonó el club. Santiago Bernabéu no quería prolongarle la vida como futbolista. No quería que continuara un año más. A cambio le ofreció el puesto que deseara dentro de la entidad. Se fue y no hubo nada. Volvió al cabo de muchos años, pero el Madrid vivió sin él y sin copas de Europa hasta la sexta conquistada por el equipo “ye-yè”. Es probable que ahora se defienda la idea de que la partida de Cristiano Ronaldo fue error porque tenía más cuerda. El caso de Sergio Ramos es muy distinto y de ahí que en el club se tienten la ropa a la hora de renovarle el contrato. Todo apunta a que si continúa será de acuerdo con la oferta de Florentino Pérez y no con su petición.

Es lógico que Ramos desee firmar su último gran contrato. En la entidad se estableció la norma de renovar por un año a jugadores que han pasado la treintena y el andaluz la ha superado ampliamente. Sergio ha sido un defensa central extraordinario y en ese puesto se pueden hallar futbolistas de parecida calidad. Más difícil es encontrar un Di Stéfano o un Cristiano. Entre el club y Sergio hay una partida de póquer en la que ambas partes no pueden ir de farol. Florentino sabe que con las cartas que tiene en mano pueda ganar. Sergio pasó por momentos delicados en materia económica y de ahí que tratara de mejorar su salario y el Madrid, aunque no creyó en lo del viaje a China, entendió que aún estaba en condiciones de disfrutar de un par de temporadas en plenitud. El jugador se ha creado imagen de salvador gracias a sus aciertos como improvisado rematador. Los goles tan decisivos que ha marcado en ocasiones han sido la coartada con la que ha disimulado errores defensivos. Con los goles e intento de los mismos se ha tapado algunas imprecisiones en retaguardia. Con la edad ya no se puede repicar e ir a misa como antaño. En el club, que manejan los dineros con austeridad por efectos de la pandemia, no parecen prestos a pagar dos años con dineros de tiempo más feliz.

El Madrid, que pretende rebajar la cuenta de las fichas, no desea elevar la de Sergio Ramos a cuenta de su historial. Piensa más en el futuro inmediato.

Posdata. La pandemia ha sido argumento sustantivo en la precariedad del mercado de invierno. Donde no hay harina todo es mohína.