Los más grandes, los más pobres

Deloitte, empresa consultora conocida internacionalmente, ha sacado a la luz las deudas de los principales clubes europeos. En la lista de los veinte primeros están todos los que patrocinan la Superliga. Están todos con la cuentas del Gran Capitán y aspiran a convertir su andadura en nuevas promesas, en un mundo ilusorio y, de acuerdo con sus proyectos, el sistema en el que hallar la solución a sus males económicos. Del Barça se ha llegado a decir que están en bancarrota porque al perder 125, millones en el año de la pandemia ha sumado 715, millones en números rojos. El Madrid, del que siempre presumimos que es más grande cuando se habla de su economía, suma 714. En la lista y hacia abajo, pero con grandes cifras, están Manchester United, Liverpool, Atlético de Madrid, Manchester City, Juventus, Inter, Milán y demás entidades a las que se supone que nadan en la abundancia.

El Madrid tiene la coartada de que está remodelando el estadio en el que ha invertido, probablemente el montante de la deuda. El Barça, por el contrario, tiene entre sus proyectos el nuevo Camp Nou para lo cual no tiene fondos ni previsiones de grandes préstamos porque la sociedad no aparenta buenas perspectivas. En este momento y dado que estamos en vísperas de elecciones presidenciales, se están aireando las tripas putrefactas de la contabilidad y ya sabemos que tiene dificultades para abonar el plazo de las fichajes de enero y cuentan que incluso no ha podido pagar a los jugadores los salarios del mes.

Las deudas de los clubes están fundamentadas en lo invertido en fichajes y los contratos de los futbolistas. Los contratos como los de Messi se mantienen por encima de todo, pero apuntes contables como este son insoportables. La Superliga, los maravillosos contratos con que sueñan no pueden sostener la economía de los clubes cuando la segunda parte de la parte contratante está por encima de sus reales posibilidades. Vender a Messi en verano pasado habría sido gran solución para el Barça. Habría cobrado algo así como cien millones de euros y habría ahorrado cantidad similar en lo que percibe el futbolista. Los barcelonistas ante esta operación se habrían rasgado las vestiduras y habrían amenazada al presidente, pero con un consentidor como Bartomeu quienes lleguen al relevo se toparán con una economía de guerra. Con los virus actuales solo cabe la vacuna de la privación.

Posdata. El Valencia es el 21 de la lista con 174, millones y no se le aventura un porvenir que no sea más oscuro e incierto que el reinado de Witiza. Lim no se apea de su borrica.