El Alcoyano tuvo más moral

No eran tiempos para la lírica cuando me entretuve hablando de la moral del Alcoyano y sus referencias literarias. No era el momento de glosar una historia sentimental cuando la realidad estaba en El Collao de Alcoy donde se iba a producir una de las mayores afrentas al Real Madrid. Me resaltaba inimaginable que volviera a vivir hazañas como las que protagonizó el Alcoyano de mi niñez, el presidido por el señor Pérez-Payá, padre de quien años después sería delantero y campeón de Europa con el Madrid y, posteriormente, presidente de la Federación Española de Fútbol. El Alcoyano de la moral creció en tiempos en que sus industrias proporcionaban al país, que aún vivía del racionamiento del tabaco, el papel de fumar con enrollar aquellos cigarrillos de “Caldo de gallina”, que fumaban miles de españoles, incluido el obispo de Solsona y posteriormente cardenal Vicente Enrique y Tarancón, que los liaba con maestría para que no le perjudicaran los palitos que solían contener aquellas pastillas de tabaco popular.

Que el Madrid cayera en la prórroga, y contra diez, habrá que anotarlo en una serie de instrumentos para que la memoria no pueda perderse. El Madrid uno de los clubes más ricos del mundo, o el más rico de Europa, posee un presupuesto que permite decir que con la mitad de la cuarta parte del salario más bajo de su plantilla puede pagar todo el presupuesto alcoyano y dejar sobrantes suficientes para organizar la fiestas de Moros y Cristianos de la ciudad que gozan de fama y prestigio.

En otros momentos, un entrenador que ha perdido tantos partidos y ha empatado también un número inadmisible para su parroquia, habría sido destituido. Pero no hay tal como algunos pudieran presumir. Florentino Pérez no toma estas decisiones repentinamente y sabe que otro entrenador ha de ser individuo que dirija nuevo proyecto. Al Madrid le sobran unos cuantos futbolistas. Unos, por falta de calidad, otros por edad y un resto, por falta de creencia en la actual trayectoria. Si el entrenador está tocado algunos de sus futbolistas, hundidos. Y parte de ello la tiene el propio entrenador del que nunca hemos oído una frase en la que explique técnicamente la victoria o la derrota

De Zidane se dice que es buen gestor, que sabe manejar los egos del vestuario y que la suerte le acompaña. Falta por oír las razones por las cuales pide el fichaje de un futbolista y acaba cediéndolo o vendiéndolo como ha sucedido con Jovic. Nunca ha conseguido comprometer a Hazard, ni dar ánimos a Viniciuis. Zidane es responsable no sólo de la derrota de Alcoy, que ello, pese a ser tan humillante sería lo de menos, si la trayectoria del equipo no hubiera sido tan irrelevante en una quincena de ocasiones en las que ha perdido o empatado y no siempre contra grandes conjuntos internacionales. Verbigracia: el Cádiz, en Valdebebas.

Lo ocurrido en El Collao no es desgracia irreparable, sino aviso para que en el club se pongan a trabajar en el diseño del nuevo Madrid. En menos de una semana ha perdido dos copas, dos títulos. La Liga de Campeones podría ser el clavo ardiendo, pero tampoco la tabla salvadora. El Madrid precisa, en fútbol, una remodelación tan a fondo como el estadio.

Posdata. La FIFA ha dado a los patrocinadores de la Superliga de Europa un torpedo en la línea de flotación. Mal dato para el Madrid y demás ricos europeos.