La moral del Alcoyano, fútbol y literatura

El deporte y especialmente el fútbol no ha creado muchas alocuciones para la posteridad. Entre las pocas expresiones que han pasado a la historia, y está en la literatura, es sin duda la frase de “la moral del Alcoyano”. Surgió en los años cuarenta cuando el club pisó los campos de Primera División. Eran tiempos en que la elite era tan estricta que solamente había catorce clubes en la división. La expresión, que con el tiempo se desvirtuó porque se usa para menospreciar una opinión, un deseo o una obra, tuvo su origen en la fe que ponían sus jugadores, independientemente del adversario. Nunca bajaban los brazos aunque el marcador fuera muy desfavorable. Sobre las campañas alcoyanas crecieron chascarrillos que desvirtuaban las verdaderas características del equipo. Aquella que perdiendo por goleada le pedían al árbitro que prolongara el partido es una de las múltiples chuflas que crecieron alrededor de una de las etapas más meritorias de un club modesto, que se hizo grande ante los más poderosos. Tal vez lo más sobresaliente de la historia de la entidad haya sido el hecho de haber creado una fórmula literaria.

El fútbol español no ha sido literariamente tan prolijo como los toros, pongamos por caso. El vocabulario nunca ha sido tan extenso. Muchas de las expresiones de uso corriente han llegado por medio del neologismo o el calco. (Club, líder, liderato, liderazgo, futbolín, futbolístico, futbolero, linier, córner, goleado, goleador, guardameta.) El ciclismo, de la pluma de Jacinto Miquelarena, aportó “la serpiente multicolor”. Últimamente, además, se ha recurrido a traducciones espurias del inglés con significado absurdo. Ahora se habla de pruebas de calificación cuando son de clasificación porque no hay jurado que ponga notas en atletismo o natación. La solución está en las marcas de cada competidor. Los futbolistas más importantes son ahora jugadores franquicia.

Por medio del neologismo llegó balompié, aportación del académico Mariano de Cavia. Su palabra no ha tenido grandes aceptaciones a pesar de que existe la Balompédica Linense y el Real Betis Balompié. Tal denominación está también en el himno del Boca Juniors argentino. Contra balompié se manifestó Salvador de Madariaga que propuso “bolapié” porque ello unía cierto concepto taurino.

En nuestro fútbol existe una entidad tan digna como la Cultural y Deportiva Leonesa y algunas de las frases más corrientes en las crónicas balompédicas se pronuncian en Las Cortes. Donde, por cierto, lo más corriente es echar balones fuera.

El fútbol aportó, además de la moral del Alcoyano, una afirmación tan rotunda como tener un hijo de penalti.

Posdata. Kubo no tenía los minutos deseados en el Villarreal y ha emigrado al Getafe. Odegaard que llegó a Madrid como galáctico triunfó en la Real Sociedad. En el Madrid no tiene el apoyo de Zidane. También quiere salir. Le priva Donosti. Los jóvenes tienen mucha prisa.