Fiesta en el vestuario de Jordi Évole

En el vestuario del Cornellá, que tiene dedicado a su exjugador juvenil Jordi Évole, hubo fiesta mayor porque Goliat venció a Sansón y esta vez ni siquiera había honda que disparar. Lo mejor que podía hacer el Cornellá, ante el Atlético de Madrid era defenderse, buscar derrota honrosa, Enfrentarse al líder de la Liga animaba a caer lo menos humillante posible porque la categoría de ambas plantillas es muy diferente. Se trata de jugadores de la elite contra futbolistas que anidan en Segunda B.

Simeone no debió pensar que en esta Copa se puede tropezar. Han caído Celta, goleado por el Ibiza, y el Getafe vencido por el Córdoba. La Segunda B se ha puesto farruca y las sorpresas empiezan a ser más de las esperadas, El actual torneo copero, que inventó la Federación Española con eliminatorias a partido único y en casa del más débil, proporciona partidos en los que los más poderosos no tienen todas las ventajas. Ha habido casos en que los entrenadores han optado por hacer grandes rotaciones fiados en la diferencia profesional de las plantillas. Las grandes sorpresas coperas se han dado siempre y eso que los resultados más sobresalientes se dieron en eliminatorias a doble partido. No hace mucho el Madrid sufrió el “alcorconazo” y el propio Atlético, en tiempos ya considerados remotos, cayó frente al Basconia. Caer a partido único es menos doloroso. Y queda la excusa de que no se ha jugado con los mejores.

De todas maneras, lo futbolistas alineados por Simeone no han sido los muy suplentes ni abuso de miembros del equipo B. Contra el Cornellá perdieron Joao Félix, Saúl, Vitolo, Correa, Felipe. Giménez, Loidi, Torreira y Kondogbia. Alineación de lujo y sobradamente contrastada para enfrentarse a un conjunto de Segunda B. El equipo catalán es séptimo de la clasificación de su grupo. Esta semana perdió 0-1 con el Barcelona B y solamente ha sumado once puntos. Está a cinco del líder, el Nastic de Tarragona.

Los datos son auténtica bofetada para un conjunto que aspira a ganar la Liga. Probablemente, en el club se entenderá que esto ha sido solamente un accidente y que lo importante es la Liga. Es mal antecedente para la copa de Europa en la que ha de aspirar a llegar a la final. Tal vez lo ocurrido en Cornellá no deba tomarse a la tremenda, pero ello no deja de ser mal síntoma. El Atlético gana con apuros y con escasas diferencias de goles. No marcar en Cornellá es confirmación de que no puede disfrutar del gol. Sigue siendo más firme en defensa.

Posdata. La disputa entre el Real Madrid y Sergio Ramos vuelve a ser serial melodramático. Las dos partes han conseguido dividir las opiniones. Aunque se firme la paz, Sergio Ramos saldrá tocado. No muestra amor en tiempos de pandemia.