El liderato, de oca a oca

La Liga se la están jugando los dos clubes de Madrid. El Real se hizo la ilusión de ser líder al vencer al Celta el sábado. Con tres partidos más disputados había alcanzado los 36 puntos de los colchoneros. El domingo por la tarde las aguas volvieron al cauce atlético cuando acabó el encuentro de Vitoria. El auténtico líder tuvo que sufrir más de la cuenta e incluso contra sólo diez hombres en contra. Los tantos de Llorente y el de última hora de Luis Suárez, lograron el triunfo que en muchos minutos casi no mereció.

El Atlético continúa practicando un futbol que no acaba de enamorar. Ocurre, sin embargo, que los espectadores comenzamos a hacernos a la idea de que las medidas de Simeone son las más idóneas. Jugar con tres defensas centrales es posible que en ocasiones le resulte adecuado y hasta rentable, más el juego que sale desde atrás continúa sin tener plasticidad. Los resultados avalan el partido a partido y los resultados siguen siendo los habituales: victorias, pero con agobios en el marcador. Contra el Alavés, que se quedó con diez por la expulsión de Laguardia, el Atlético estuvo a punto de renunciar al liderato porque en uno de los fallos defensivos llegó el tanto alavesista. Hasta el final tuvo que jugar casi contrarreloj y en una de las jugadas que mejor le salen, y que no son otras que las entradas por las zonas de los extremos, llegó el pase que Luis Suárez, oportunista dentro del área, logró el segundo tanto que dio los tres puntos y mantuvo el liderato. Ahora, además de dos puntos ventaja goza de la esperanza de mejorar porque tiene dos partidos pendientes.

Simeone ha encontrado en Carrasco la avanzadilla por la banda que permite encontrar los pases con oportunidad de gol. Llorente por el lado opuesto suele entrar también con profundidad, pero cuando el equipo se obstina en manejar el balón por el centro del campo resulta casi imposible que Suárez, máximo goleador empatado con Gerard Moreno y Yago Aspas, entre en acción con más frecuencia. En una de las pocas ocasiones en que halló un pase filtrado el remate no encontró portería tal vez porque quiso tocar el balón con demasiada delicadeza.

Simeone continúa domando a Joao Félix a quien no consiente que se rebele cuando es relevado. Lo alineó en la segunda parte cuando el equipo necesitaba juego inteligente y el ataque tuvo más peligrosidad. Es posible que el muchacho esté crecido dentro de la plantilla y precise algún correctivo para que note la tierra bajo los pies, pero el entrenador no puede despilfarrar su poderío futbolístico. Es el jugador más imaginativo y creativo de la plantilla. Con él en el campo hay otro Atlético.

Posdata. La clasificación se está apretando de arriba abajo. Apenas hay favoritos. Cualquier partido puede dar la sorpresa.