El Atlético, campeón de invierno sin titulares

Debe ser por la pandemia por la que también ha habido cambio en la información  deportiva. Este año no hemos visto un solo titular en los medios informativos madrileños en los que el titulara con el rimbombante “Campeón de Invierno”. Dicen las lenguas de doble filo que no ha habido olvido. No es que se haya perdido la costumbre de anunciar el nombre del que finaliza líder en la primera parte de la parte contratante y que los augures determinan que será el campeón de Liga. No hay campeón de invierno ¿tal vez porque el líder destacado es el Atlético de Madrid? El conjunto colchonero lleva dos partidos menos que su inmediato seguidor con lo que la ventaja se barrunta que es mayor.

La Liga que terminó con tiempos para que Athletic, Real Sociedad, Osasuna y Alavés, es decir, sus jugadores, pudieran llegar a casa antes del toque de queda y con tiempo suficiente para cenar con los suyos y despedirse del annus horribilis cada cual según sus dosis de alegría o pesimismo. La Liga de este año se está jugando a trompicones porque no hay regularidad en las plantillas. Todas están padeciendo lesiones musculares, consecuencia del final precipitado de la campaña anterior, la ausencia de la preparación de pretemporada y sin tiempo para que los futbolistas pudieran descansar suficientemente. Estamos asistiendo a partidos de piernas cansadas. La norma de las cinco sustituciones ha sido gran alivio y, sin embargo, no ha evitado el mal del año. Ha habido jugadores que se han lesionado nada más salir al campo, como el  barcelonista Coutinho y ha habido quien no se sabe por qué razones se ha convertido en cristal de Bohemia (de Bohemia por lo caro), que es el caso de Hazard que ya es mucho problema para el Madrid, y especialmente para su entrenador, que no puede contar con él en demasiadas ocasiones.

El Madrid, que anuncia remontada y se coloca con cercanía el liderato no acaba de cuajar. El Atlético, al que no se le ven grandes goces futbolísticos mantiene el estilo Simeone y aunque marca pocos goles, recibe menos y así continua afianzándose en cabeza de la tabla.

Del Barça empieza a ser cansino referirse a sus muchos males. Ha surgido buen número de aspirantes a la presidencia y, mientras tanto el equipo no levanta cabeza. Se pasó un tiempo en que con los goles de Messi y las paradas de Ter Stegen mantenía carácter ganador. Echaron a Valverde que llevaba la Liga de la mano y fue tal error que acabó siendo campeón el Madrid. Con Koeman los peligros son mayores porque tras su nefasta experiencia en el Valencia no hay que hacerse a la idea de que en el Camp Nou será el aceite del candil.

Posdata. El Valencia se acerca cada día más al desastre económico y deportivo. Y Lim, viendo el panorama desde Singapur.