Peter Lim arruina al Valencia

El Valencia es todavía campeón de Copa del Rey. Esta, que pudo haber sido un día de gloria, se ha convertido en el comienzo de una pesadilla que lo puede conducir a Segunda División. Marcelino García Toral, entrenador, quiso ser campeón  y lo logró. El propietario de la mayoría de las acciones de la entidad, Peter Lim no lo deseaba y, como consecuencia, despidió al técnico y de consuno al director general Mateu Alemany, que había conseguido enderezar el rumbo de la embarcación. Han pasado los meses y la pandemia que más ha afectado al club ha sido la del virus que llega de Singapur, lugar de residencia de Peter Lim. La infección es tan profunda que el Valencia está en puntos de descenso. La historia del fútbol español está llena de contradicciones pero tal vez la mayor acabe siendo la de este centenario y laureado club del que podría decirse que en horas veinticuatro pasó de las musas al teatro. Al drama. De campeón, a Segunda.

A Lim lo patrocinó un individuo que quiso mantenerse en la presidencia de la que salió, pero económicamente no le debió ir mal. Los miembros de la Fundación, que votaron en favor de la propuesta del singapurense, deberían salir a la palestra a pedir perdón a sus consocios y seguidores del Valencia. Se inclinaron, dirigidos por el tal Amadeo Salvo, por la propuesta menos saludable. Las consecuencias pueden llevar a la pérdida del valor de la sociedad y a la afrenta deportiva del descenso.

Lim no consiguió ser accionista del Atlético de Madrid pese a que le hizo un préstamo que quería fuera su puente para entrar en el entonces Vicente Calderón. El Atlético le devolvió el préstamo y se inclinó por Wanda Juanlin, que puso dinero en la caja colchonera, pero no pidió ni siquiera un puesto en el consejo de administración. Ahora, sigue siendo benefactor y su nombre está en el estadio, pero cuanto ha hecho en el Atlético ha sido plausible. Lo contrario de Lim que ha intentado hacer dineros con el Valencia y acabará muy repudiado, ahora ya lo está, y dejando una entidad en ruina tanto económica como deportivamente.

Ha vendido a Ferrán Torres, Rodrigo, Coquelin, Parejo y Kondogbia y con muchachos del Mestalla pretende aguantar el tipo. El entrenador, Javi Gracia, ya no sabe a qué santo encomendarse porque el señor Lim- señor con perdón - no quiere saber nada de reforzar el conjunto. Ya ha vendido lo mejor que tenía aunque aún le quedan tres o cuatro opciones para seguir haciendo caja. La propia, se entiende. Los jugadores lucharán por defender la imagen de la entidad y la suya propia, pero será muy difícil que puedan salir del atolladero.

Posdata. Se jugaba la vida el Valencia en Granada y Guedes y Jasón dejaron a sus compañeros con nueve en el campo. Guedes fue capricho de Lim y su socio Jorge Mendes. Costó 40 millones de euros. Están en las cuenta de la sociedad y no en la de los negocios del dúo.