Sin Messi, “na” y menos

Tenía razón Messi cuando afirmaba que con el actual Barça solo se puede ir de excursión. El Barça, sin  Messi es mucho menos todavía. Ocurrió anoche contra el Éibar, equipo peleón que lucha por todas las parcelas del campo y acaba siendo más que incómodo. No pudieron los barcelonistas zafarse de la presión de los armeros que buscaron la pelota incluso cuando tenían un gol de ventaja. Ni siquiera en esos minutos trataron de defenderse. Buscaron otro gol y hasta el instante final acosaron a los defensas barcelonistas.

A un conjunto como el eibarrés la calidad se debe imponer, pero para ello el entrenador debe pasar la oportunidad de inventar. Como es holandés desconoce aquello de  que inventen ellos. Le dio por alinear un equipo con tres centrales para dejar a Dest y Junior Firpo para que pudieran correr por los laterales. De Jong y Pjanic no son de la escuela azulgrana y de ahí que el fútbol, con alienación tal peculiar, no crea fluidez y modos que señalen superioridad.

Al comienzo pareció que, pese a la cantidad de suplentes, los barcelonistas no iban a tener grandes dificultades para ganar. Su puso el viento a favor con un penalti que pudo haber puesto la nave en marcha, pero Braithwaite tiró la pelota fuera. No fue dato desmoralizador porque los azulgrana trataron de enmendar el gran error y crearon jugada espectacular. Nació en Pedri y la continuó Junior. El remate final a gol fue de Braithwaite. Hubo revisión de la jugada y se certificó fuera de juego por centímetros del autor del tanto. Aquí no hubo interpretación porque las líneas estaban claras.

Un erro garrafal de Araujo ante Kike, que peleó por todos ,los balones, sirvió para que éste se plantara ante Ter Stegen y lograra la diana que dio tantas esperanzas a jugadores que han de seguir peleando para salvarse del descenso.

Koeman, que en el banquillo es la alegría de la huerta, acabó por cambiar el equipo y el sistema. La entrada de Dembelé fue providencial, Animó el juego de ataque y aprovechó el centro de Firpo para marcar el tanto que suavizó el desencanto del Camp Nou. Un día sin Messi era la ocasión para que Griezmann se alzara en el faro que iluminara al conjunto. Tampoco esta vez. Koeman cuando ya no sabía a qué carta quedarse dio entrada a Coutinho, Trincao y Busquets. A Riqui Puig, que lo tiene ninguneado y al que le ha dicho repartidamente que no lo quiere en el equipo, lo sacó en el minuto 88. No creo que fuera para que en ese tiempo se ganara plaza de fijo en la plantilla.

La jornada navideña no era de las que emplaza a disfrutes, celebraciones y abrazos. Todos los partidos de la jornada tenían cuestiones importantes que dirimir. Sevilla y Villarreal luchaban por la cuarta plaza que da derecho a Liga de Campeones. Ganó el equipo sevillista que a los pocos minutos tuvo penalti a favor. De los que según las interpretaciones se valida o lo contrario. Fue gol y a partir de ahí, pese a que el Villarreal no cedió, un segundo tanto sentenció. Todo el resto de confrontaciones en esta jornada tienen datos muy estimables. Todos se juegan mucho.