Messi piensa con claridad

La conversación entre Jordi Évole y Lionel Messi dio para un serial, para una serie de capítulos porque de las declaraciones del jugador se pueden establecer más verdades de las que se podía suponer. Para empezar, el individuo que este verano mandó un burofax en el que decía que se quería marchar del club, afirmó rotundamente que él tiene un amor incuestionable que es el Barça y él y su familia tienen decidido vivir siempre en la ciudad. Más aún, independientemente de la posible salida de la entidad, no va plantear, si es que definitivamente lo desea, un adiós que no sea muy amistoso. A Messi le apetece jugar algún año fuera de España y, preferentemente, en Estados Unidos, liga que le permitiría actuar muy veterano y país en el que sus hijos aprenderían inglés, idioma que añadirían al castellano y catalán que ya hablan.

La partida, que no la tiene decidida, porque aguardará al resultado de las elecciones presidenciales, sería siempre de manera que se le pudiera permitir, después, el regreso al club en el que desearía ser secretario técnico. Con ello, para ironizar sobre las decisiones que ahora se le adjudican, dijo que en tal función sí ficharía a los jugadores que más le gustasen

Messi no quiere irse del Barça más que para tomarse un tiempo sabático. Lo pasó mal con el dimitido presidente y aguardará a las elecciones para gestionar su continuidad o su partida. Hoy no tiene decidida la salida. Pese a que siguen existiendo algunos de los problemas que le hicieron pensar en el cambio de aires.

En la entrevista, Messi soltó una de las verdades que más podían doler a los dirigentes. Han cambiado la plantilla y no siempre para bien. Lamenta que en el equipo haya poca gente de la casa, jugadores que, como él, han nacido en La Masía. En el equipo actual los veteranos y compañeros entrañables por sus muchos años de relación, sólo están Sergio Roberto, Piqué, Jordi Alba, Busquets. Cuenta, no obstante, con los jóvenes recién llegados y sus preferencias por Pedri, Dembelé y Ansu Fati ya han sido manifestadas.

En entidad que es “mes que un club” renunció a apoyar una acción política y también se alejó de los contactos con los candidatos. Messi, al que no se le conocen grandes declaraciones, ni afición a la presencia en los medios informativos, se retrató como introvertido y tímido y de ahí que exista el concepto de que es de corta inteligencia. Messi no es un argentino de verbo fluido, de incontinencia verbal, pero lo poco que dice lo hace con gran sentido común, Su relato, sin grandes frases filosóficas, tiene consistencia. En mi opinión, lo mejor de la conversación fue el descubrimiento de un ser humano que se ha pasado años reconcentrado y sin actitudes de divo. Me parece que su personalidad es acorde a la categoría de jugador número uno del mundo que no quiere hacer permanente exhibición de su condición.

Posdata. Diego Costa ha pedido la rescisión de contrato del Atlético de Madrid. El club ya busca sustitutos. Pónganse los valencianistas en lo peor. Lim puede vender a Maxi Gómez. Sería mejor que vendiera el club antes de que lo haga desparecer.