Florentino apuesta por Liga europea

La asamblea del Real Madrid no ha sido una más. Importantes han sido las cifras sobre presupuestos, reducción de los salarios y todas las cuestiones referentes a la economía que en el caso de Florentino Pérez siempre han sido palmarias. La asamblea se ha celebrado vía telemática y en ella no ha habido ocasión para que alguien mostrara grandes desacuerdos sobre cualquiera de las cuestiones a debatir. Ha expuesto, con la frialdad que obligadamente impone la pandemia, y ha tenido la virtud de poner en claro la contabilidad del club, los préstamos y la devolución de los mismos. Desde el punto de vista económico en tiempo en que todas las entidades futbolísticas han sufrido duros golpes en su administración en el Madrid los daños han sido menores. La entidad siempre se rige por el sentido común y la medida de sus posibilidades. En la asamblea, en mi opinión, lo importante ha sido el anuncio del futuro, el deseo de que cambie la estructura del fútbol y en ella se compromete el Madrid a estar presente como lo estuvo, lo ha recordado Florentino, en la constitución de la FIFA y la Copa de Europa.

Florentino ha dado lo que se considera aviso para barcos pesqueros y navegación de cabotaje. Hay que asomarse al balcón para ver de cara el paisaje. Florentino está convencido de que también en esto los árboles no nos dejan ver el bosque. El Madrid cuenta con el apoyo, de momento moral, después será efectivo, de los clubes más importantes del continente. Son entidades a las que se les ha quedado pequeña la estructura de las competiciones nacionales. El fútbol nacional, con el progresivo aumento de participantes, hace tiempo que dejó de ser elitista. El mundo se ha abierto a panoramas distintos a los que enmarcan los límites nacionales y se precisa ascender a nivel superior.

La Liga de Campeones actual ya fue, con el cambio de eliminatorias a liguillas, un paso hacia la Liga Europea. Cuando comiencen a dibujarse los planos del futuro, con toda seguridad, habrá movimientos en contra dentro de cada país. Sobre todo, si se considera que el modelo es la NNA y, consiguientemente, se priva a la mayoría de los clubes de Primera a participar alguna vez, de acuerdo con clasificaciones establecidas, al torneo de la elite. Habrá fuerte oposición a que el torneo sea cerrado al modo de las llamadas franquicias estadounidenses. Pero habrá que llegar a un acuerdo a fin de que España no limite con los montes Pirineos.

Posdata. El fútbol seguirá siendo emocional y pletórico de sentimientos, pero los actuales partidos del siglo, los de eternos rivales, los derbis y el clásico, seguramente, pasarán a la historia. Seguirán, pero en todo menor.