Zidane le quita espacios a Maradona

¡Pobre Maradona! Nos habíamos habituado a tenerlo presente en diarios, televisiones y radios y ha desparecido de los primeros planos. Es como si de repente todo su historial, el bueno y el malo, hubiera dejado de ser historia. No ha sido un Titanic. Ni un terremoto. Perdió el Madrid en Kiev y, de pronto, han aparecido quienes han sido turiferarios durante años y se han convertido en lanzallamas contra la imagen de Zinedine Zidane. Ya no cuentan las copas de Europa que ganó. Ya hay quienes están poniendo plazo a lo que ha de ser su despido. Lo más benevolentes le aconsejan que dimita. Zidane esta acaparando todo el disgusto del madridismo que parece como si hubiera perdido el norte en una temporada en la que está alternando victorias con derrotas. Ya son cinco los partidos en que los adversarios le han mojado la oreja. Han sido cinco encuentros que han dado que pensar en las razones por las cuales el equipo, que aun aspira a ganar la Liga e incluso la de Campeones, no recibe los plácemes de siempre.

La crisis ha servido para que salgan a relucir las erróneas planificaciones que han permitido salir del club a Cristiano Ronaldo, que con sus goles ganó las Copas de Europa por las que obtuvo elogios Zidane. A cambio, con inversiones millonarias, están en la plantilla Jovic, Vinicius, Mendy, Rodrygo y Hazard, que aún no han justificado plenamente sus fichajes.

De Zidane, en sus mejores días, se ponderó su mano izquierda para manejar el vestuario lleno de egos. Después de estos elogios aún no he oído aplaudir sus decisiones tácticas. Curiosamente, siempre que comparece ante los medios se dedica a repetir la consigna de que hay que pensar en el próximo partido y seguir trabajando. Se espera que un día explique las razones futbolísticas por las cuales ha llegado una derrota.

Al margen de las grietas que parece que se han abierto en el vestuario, creo que Florentino Pérez no está pensando en destituirle aunque no se clasifique. Tengo para mí, que el porvenir de Zidane no depende del próximo partido. El año todavía no ha sido lo nefasto que se le predice porque queda mucho camino por recorrer. Y fichajes con que soñar. Y con todo esto nos hemos olvidado de Maradona.

Posdata. A lo mejor, el día menos pensado Zidane se planta y nos confirma cuál es la mejor alienación. La que los aficionados se aprendan de carrerilla.