El Madrid, intermitente

El Real Madrid está protagonizando una temporada impropia de la calidad de sus futbolistas. Cae y se levanta sin posiciones intermedias. Cuando parece que no puede ser como en campañas anteriores obtiene un resultado alentador y con ello se vuelve a la política de grandes ambiciones. Está padeciendo, como otros muchos clubes, la pandemia de las lesiones que en algunos casos coincide con la suma del coronavirus. No obstante, da la impresión de que lo realmente grave es la falta de preparación adecuada que no ha sido posible por la rapidez con que se tuvo que terminar la campaña anterior y el comienzo de la siguiente sin la pretemporada idónea. Las lesiones musculares están afectando, prácticamente, a todos los equipos y tal circunstancia da la impresión de que se padecerá durante toda la temporada.

Los grandes se ven obligados a jugar dos partidos por semana y ello cuenta en la carga física y mental de los futbolistas. Sucede además en el caso del Madrid, de que tiene varios jugadores que ya están en la etapa en que la fortaleza no es la misma y el decaimiento es notorio.

Se da la extraña circunstancia de que lo que no puede obtener en la Liga procura el apaño en Liga de Campeones, competición en la que también comenzó de manera preocupante y que enmendó en parte al ganar al Inter en Milán. Ahora está de nuevo en el torneo europeo y se ha de enfrentar al Shakhtar que le ganó en Valdebebas. Necesita el triunfo por dos razones: apuntarse definitivamente al pase de la ronda preliminar y dar con ello nueva ilusión para reemprender la Liga como si lo del Cádiz y Alavés no hubiera sucedido.

Hace unos días, el exmadridista Míchel afirmó que el Madrid actual necesita cuatro o cinco jugadores nuevos. Que la plantilla no responde a lo que es habitual y los recambios son más que necesarios. De acuerdo con jugador que fue junto a Martín Vázquez los dos mejores futbolistas de la denominada “Quinta del Buitre” la necesidad aprieta. Desde el entorno del club se manejan nombres de ilustres jugadores que potenciarían al equipo y le darían nuevo aire, pero por el momento solo son fuegos artificiales. Las circunstancias económicas, con el enrome gasto de la remodelación del Bernabéu no posibilitan acudir al mercado invernal. Los fichajes espectaculares hay que aplazarlos al verano. Si la tormenta escampa. Si estamos todos vacunados y los estadios pueden abrir las puertas.

Posdata. El Barça levantó cabeza contra Osasuna, pero tampoco apunta a grandes proezas.