Todo ha sido perdonado a Maradona

El fallecimiento de Diego Armando Maradona ha creado una sensación de dolor mundial y de reacciones en los medios informativos en los que, indudablemente ha habido exageración. Nadie podrá poner en duda al genio futbolístico, pero su carrera estuvo salpicada de momentos en los que no fue ejemplarizante. En la hora de las necrológicas, en general, hemos tenido más en cuenta al futbolista que al individuo que no supo vivir dentro de las coordenadas que cabe exigir a un deportista. Ha habido más pesar por su contradictoria vida que por lo que pudo ser. El hecho de que hiciera de su vida un constante espectáculo ha tenido como consecuencia que se haya magnificado cuanto ha protagonizado excepto la parte oscura en la que no hemos entrado profusamente. En la hora de la muerte ha habido sentimiento de conmiseración y se ha obviado todo aquello que, en definitiva, ha tenido como consecuencia el hecho de que su vida futbolística haya sido más corta de lo que se le suponía. Tuvo condiciones técnicas para llegar a los cuarenta años con momentos excelsos.

La figura deportiva, por su calidad, por las cosas que le vimos hacer en los campos y que las televisiones han mostrado en reportajes de sus mejores momentos, merecerá siempre recuerdo de primera página histórica Por el contrario, el personaje tiene demasiadas sombras para que se le reconozcan tantos méritos como le hemos cantado en las horas de su muerte.

La historia de Maradona tiene momentos en que no le pueden negar aplausos. Siempre se mantuvo fiel a sus gentes, nunca renunció a la defensa de los más desfavorecidos, aunque también en estos momentos se topaba con su deambular en el que la ostentación no le ayudaba a ser reconocido como solidario.

Argentina le ha dedicado honores que no han tenido personajes históricos como Jorge Luis Borges, pongamos por caso. Solamente Evita, porque también fue un mito con el que se hizo creer al pueblo que era protectora de los descamisados, ha tenido tanto predicamento popular. Aún se le reza. Conceder a Maradona la gloria de la Casa Rosada para su velatorio ha estado por encima de toda clase de homenajes. Vistos los dolores expresados por miles de argentinos hace pensar que el futbolista estará ahora en el altar de Evita. Argentina es país singular cuando se vuelca en el amor por los suyos. Carlos Gardel todavía está en el corazón de los ciudadanos. Con Maradona ha habido desmesura, pero ella también se ha producido en España. Ayer me preguntaron: ¿Qué personaje español podría recibir tanta atención en nuestro país como ha tenido Diego Armando? Esta vez no se pueden cargar sobre TVE los excesos informativos. Las demás cadenas han hecho lo mismo. Tengo la sensación de que nuestro fervor por su fútbol, por la maravillas de su juego, nos ha llevado a magnificar una figura que en su concepción humana tal vez no merecía tanto.

Posdata. El Madrid en Liga de Campeones se ha vuelto a levantar. En esta competición nunca está vencido mientras los resultados no sean inapelables. El Atlético, otra vez aspirante, falló cuando más necesitaba el triunfo.