La retaguardia goleó en Kiev

Kiev es ciudad con una de las más dramáticas historias del fútbol mundial. Allí combatieron con el balón futbolistas que tuvieron la osadía de derrotar a jugadores de la Alemania nazi. El campo de futbol fue su trinchera y algunos de ellos fueron finalmente fusilados. El Barça acudió al estadio olímpico ucranio con un conjunto que bien podría ser comparado con el que improvisaron los resistentes. Koeman hizo una alineación de jugadores de retaguardia. Titulares eran sólo Ter Stegen, Lenglet y Pedri. Al resto hubo que buscarlo en los banquillos e incluso el entrenador dio puesto a Oscar Mingueza, jugador del Barça B. A falta de centrales recurrió a un aspirante que se defendió como si estuviera habituado a correr con tal responsabilidad. Cuando en la segunda parte hizo cambios y dio entrada a Griezmann, Jordi Alba y Riqui Puig el Barça ya ganaba por 0-2, con goles de Dest y Braithgaite. Éste fue el autor del tercer tanto, de penalti, el que le hicieron a él. Para rematar la función, Koamen dio entrada a Mateus Fernándes. En noche de fácil éxito hubo desfile de debutantes y todos con buena nota.

Este equipo de retaguardia dominó casi todo el encuentro. Poseyó el balón y, en principo., dio el mando del ataque a Coutinho, que en ausencia de otros maestros del Cam Nou, no renunció al papel de hombre de peso. También trató de justificar su fichaje Pjanic y en general, con Aleña en el medio campo y las incursiones de Dest por la derecha hubo peligro para la portería local. Ninguno de los jugadores recurso renunció a papel de quien tiene la obligación moral de justificar su presencia en el vestuario. Faltó precisión en el área, espacio en el que, como es marca de la casa, se pretendió entrar con la pelota en los pies ante el entramado defensivo oponente. En la segunda parte, la eficacia fu total con cuatro goles rotundos.

Sorprendió que Koeman prescindiera de Griezmann que tenía la ocasión de protagonizar el papel de la estrella que con más libertad es capaz de demostrar que tiene sitio en el conjunto. Le dio paso cuando todo estaba resuelto y con ello pudo justificar que en atención a la serie de partidos que hay que jugar conviene dar descansos. Griezmann no desaprovechó esta vez la ocasión y en el tiempo de prolongación hizo la cuarta diana. El entrenador, atendiendo a esta teoría, dio descanso a Lenglet y Coutinho. No hizo falta recurrir a los mejores porque con el plan B, el Barça aseguró su presencia en la segunda ronda de Liga de Campeones.