Partido muy amistoso

Hubo empate a un tanto con lo que se rompió la racha de derrotas que ha padecido la selección española en Países Bajos. Luis Enrique alineó un equipo en el que fue imposible adivinar sus ideas respecto de los dos partidos oficiales que ha de disputar la Roja. Lo probable es que contra Suiza, el sábado, vuelvan al equipo titular jugadores con mayor experiencia que algunos de los probados en Amsterdam. Lo visto no fue para entusiasmar a nadie. Canales y Van de Beck lograron que hubiera más goles que buen juego.

Los seleccionadores apoyándose en el carácter amistoso se blindan con el argumento de que es preciso hacer pruebas. En tales circunstancias puesto que no hay en juego nada más allá del honor, hay que conceder el beneficio de la duda. De otra forma no es posible hacer valoraciones ya que cuando uno ve la alineación que sale al terreno de juego no se puede plantear análisis formales. De entrada, en tiempo de pandemia, cuando los campeonatos se disputan entre algodones con las amenazas permanentes de jugadores confinados por el padecimiento del coronavirus, parecería más prudente dejar estas manifestaciones para más adelante. Un encuentro de pruebas, donde no se va a ver otro juego que el de quienes teóricamente son suplentes y no se les verá en los partidos oficiales que se avecinan, sobra en el calendario.

Los neerlandeses son siempre herederos de una gran escuela y es fácil encontrar entre ellos futbolistas de gran calidad y sujetos al apetito de los más potentes clubes en el aspecto económico. Los españoles tardaron muy poco en marcar el primer gol. Fue jugada que nació en Morata y remató acertadamente Canales. En la noche de debús sorprendió la actuación del portero Unai Simón. Cada vez que intervino puso en peligro su meta. Su juego con los pies y su manera de ceder el balón a sus compañeros llamaron poderosamente la atención. Obtuvo perdón de sus pecados con una buena parada. Bellerín repescado por la lesión de Navas y Carvajal no desentonó. Gayá tuvo que ser sustituido porque se pegó fuerte cabezazo con Hatenburg y no quedó otra solución que darle descanso y recurrir a Reguilón. También los holandeses tuvieron que retirar a Aki con lesión muscular por Blind

Entres los nombres del césped estuvieron los dos De Jong conocidos nuestros, además de Depay que es pieza cotizada y deseada. Luis Enrique cambió a los atacantes y dio entrada a Dani Olmo, Ferrán Torres, que quedó como delantero centro, y Adama quien en los pocos momentos que tuvo para mostrar su velocidad logró hacerlo y centrar al área en donde no encontró rematadores. Antes había debutado Marcos Llorente que no tuvo momentos para justificar su llamada. El seleccionador premió a Ramos y le dio unos minutos para que llegara a la cifra de 176 internacionalidades con las que igualó al italiano Buffon.

Posdata. En Amsterdam ejerció de capitán Juan Sol. Fue en 1973. Acaba de fallecer y la Federación no tuvo para él el menor recuerdo No hubo luto como es tradicional.