Dos grandes y magnífico espectáculo

De dos grandes como Madrid e Inter, independientemente de los momentos en que viven, al margen de los resultados precedentes, siempre cabe esperar gran espectáculo. No hizo falta aguardar mucho para que se sucedieran las emociones. Ambos equipos arrancaron con fuerza, sin procedimientos tácticos. Los dos se creyeron en la necesidad de ganar el partido y el juego convirtió en protagonistas a los porteros. Courtois y Handanovic tuvieron que afrontar las ansias goleadoras de los delanteros. Antes de que Benzema marcara el primer gol de la noche hubo disparos a puerta de Arturo Vidal y Valverde que no esperaron a que Lautaro y Benzema se lucieran ante la portería contraria. Courtois resolvió desde el suelo la más difícil de las situaciones. El belga lleva viviendo partidos en el borde del abismo y habitualmente salva al equipo del precipicio. El resultado favorable al Madrid no fue obstáculo para que el Inter intentara darle la vuelta. Y así cuando el 2-1 parecía que iba a ser la victoria madridista llegó el empate. Y los dos grandes respetaron su historial y no se dieron por vencidos. Dos oportunidades tuvo el Inter para poner el tres y el cuatro a su favor. La primera importante que tuvo el Madrid, en jugada lanzada por Valverde con pase de Vinicius y remate de Rodrygo, volvió a dar al encuentro las emociones de dos conjuntos que en ningún momento renunciaron a la victoria. Ambos, pese a su historial llegaron a Valdebebas necesitados. El Madrid, con los tres puntos, se asoma a las posibilidades de seguir adelante.

Zidane paree que ya ha encontrado su alineación ideal y de ahí que Lucas Vázquez forzado lateral se mantenga en el puesto sin desmerecer en la labor a la que se está habituando porque las circunstancias obligan. Zidane volvió a al trío Asensio, Benzema, Hazard para buscar la jugada final. Llegó el primer gol en jugada afortunada para el Madrid por fallo en el despeje desde la banda derecha y en el centro del campo. Benzema se plantó solo ante el portero y no marró. El resultado comenzaba a sonreír porque en el 33, surgió de nuevo el córner del remate de Sergio Ramos. Éste que en el centro del campo sabe cometer las faltas técnicas adecuadas para impedir el avance contrario y cuando llega al remate se las compone para encontrar con la cabeza la pelota que el guardameta casi ni adivina.

El partido de dos grandes no podía convertirse en paseo militar. El Inter, dos minutos después de encajar la segunda diana, se anotó un gol de auténtica artesanía. Nicolo Varela dio un taconazo inesperado y genial que sirvió para que Lautaro batiera a Courtois. Ya habíamos visto en medio tiempo mucho más de los que se presencia a veces, en varios partidos seguidos.

Zidane renovó el equipo y recurrió a Rodrygo y Vinicius para dar descanso a Hazard y Asensio. También relevó a Kroos, que había jugado magníficamente, para dar entrada a Modric, que últimamente acaba por su autor del gol salvador. En esta ocasión, lo fundamental era que conservara la posesión de la pelota. El Madrid, en defensa volvió tener dudas y de ahí el tanto de Perisic. Al final se defendió con prontitud ante los ataques interistas y remató la función con el tanteo a favor. Ha salvado el primer gran escollo de la temporada. Ha de hacer olvidar el tropiezo en casa y el empate fuera.