El Madrid, en crisis profunda

Europa está poniendo a cada uno en su sitio. Al menos, temporalmente. Ganó el Barça con goleada al Ferenkvaros y pese a ello su juego no satisfizo plenamente. Reapareció Messi, con casi todas sus facultades, brilló el juego por los extremos con Dembelé y Ansu Fati, empieza a hablarse de la consagración de Pedri, y pese a ello, no hay motivos suficientes todavía para imaginar que puede incorporarse al grupo de favoritos de la Liga de Campeones. El Sevilla, del que apenas se habla, logró un importante empate en Londres ante el Chelsea y ello le coloca en situación de lograr una de las dos plazas que dan derecho a seguir en la competición. El drama está en Madrid. No se sabe si es más dolorosa y preocupante la goleada encajada por el Atlético en Alemania o la vergonzante y ridícula derrota del Madrid ante el Sahkthar.

Tengo la impresión de que lo más doloroso ha sido comprobar que el Madrid padece crisis futbolística más profunda de lo que se pudo pensar después de caer derrotado en Valdebebas ante el Cádiz. Dos partidos consecutivos con derrota no forman parte de la historia madridista salvo que alguien se remonte a tiempos pasados porque siempre ha habido momentos insatisfactorios. Sin embargo, no parece que puedan ser comparables. El Madrid perdió ante un recién ascendido y frente al equipo ucraniano, que llegó con bajas importantes y tuvo que recurrir a una alienación con jovencitos no muy expertos en estas lides europeas..

La primera crítica más o menos generalizada que se hizo del Madrid, antes de llegar a dos momentos tan graves, fue la de poseer poco gol. Si repasamos las estadísticas veremos que la ausencia de Cristiano ha sido, desde el punto de vista atacante, más contraproducente de lo que se estimó en su momento. Zidane no ha encontrado juego de ataque contundente. Delante, el mejor sigue siendo Benzema y las ayudas de Rodrygo y Vinicius han sido poco convincentes. Tal vez porque no se les ha concedido tiempo para asentarse. Vinicius, que es alborotador por naturaleza, salió el miércoles como recurso y tardó un suspiro en marcar un gol, Al brasileño siempre se ha reprochado que no tiene amenaza suficiente ante el marco contrario. Crea jugadas de peligro, llega hasta el fondo del campo incluso forzando jugadas casi inverosímiles, pero le siguen faltando intenciones perversas. No parece arriesgado pronosticar que si Zidane se convence de que debe tener más minutos en el campo, termine por ser pieza clave en un ataque que precisa muchas ocasiones para batir al guardameta adversario. Su tanto hizo vibrar algo más a sus compañeros. El de Modric, espectacular disparo, pudo haber sido toque de rebato, pero esta vez no hubo noche épica.

Posdata. ¿Qué le pasó al Atlético que ni siquiera supo defenderse al modo Simeone?