Empate con la legión extranjera

Luis Enrique, seleccionador nacional, tiene muchos más problemas de los que tuvieron sus antecesores. Entre otras razones porque el fútbol español, que antaño era la meca para muchos futbolistas, ha pasado a ser especialista en almoneda porque vende todo lo que puede. Será difícil que el equipo nacional tenga gran cohesión, que el once sea casi fijo con pocas incorporaciones, porque los futbolistas de la Roja son individuos a los que se cita en los aeropuertos. Ante Portugal, contra el que Luis Enrique precisaba hacer pruebas, en la alineación del comienzo hubo cuatro jugadores que militan en la liga española, Sergi Roberto, Busquets, Canales y Gerard Moreno, y siete que están enrolados en clubs foráneos. Principalmente, en la liga inglesa. Pese a ello hubo momentos en que pareció que se conocían y de ahí el empate con Portugal

Jugadores que se conocen por medio de internet, que no conviven más días de los que marcan las concentraciones se enfrentaron a Portugal con descaro. Los lusos se presentan como actuales campeones europeos y tal condición les importó una higa a los que salieron a disputar el encuentro. Hasta el minuto veinticinco no pudo disparar Portugal a la meta de Kepa Arrizabalaga. Hasta entonces, Rodrigo, Gerard y Dani Olmo, aunque las más de las veces desde fuera del área, pusieron a prueba al meta Rui Patricio. No se le escapó ni solo balón. Los sujetó todos lo que evitó el segundo remate. Con los píes hizo la mejor parada. Era tiro a gol de Dani Olmo.

Cristiano Ronaldo formó con Portugal, pero se tardó mucho en verle. Los defensores españoles le cortaron el paso siempre y únicamente tuvo oportunidad de un remate. España no sólo se defendió bien, sino que atacó más, con mayor peligro y mandando en el juego. El balón, que fue cambiado por falta de presión, vaya usted a saber si ello facilitó a Rui Patricio sujetar con más facilidad los disparos de los delanteros españoles, .

Por la banda izquierda, Reguilón, Canales y Dani Olmo abrieron huecos y tanto Gerard como Rodrigo intentaron marcar. Hubo que esperar a la segunda parte para comprobar si había cambio importante en el juego. Lo hubo porque Portugal presionó más arriba y ello impidió a los españoles salir con la facilidad con que lo habían hecho anteriormente.

Hubo numerosos cambios en ambos conjuntos y la gran novedad española fue el debú de Adama Traoré, jugador nacido en Hospitalet de Llobregat, que había sido llamado dos veces y en ambas había tenido el infortunio de no poder jugar. Esta lo hizo y su poderío físico, su velocidad, fue lo más sobresaliente de lo protagonizado por españoles. Es un portento físico y, además, sabe manejar el balón con gran habilidad. Tiene futuro.

Portugal se debió quedar con mal cuerpo porque Cristiano y Renato Sánchez estrellaron dos fuertes remates en el larguero. Fueron los dos sustos más importantes que tuvo que padecer Kepa, que en la oportunidad que tuvo para mostrar sus buenas condiciones acertó. Joao Félix intentó hacerse notar a pesar de salir de la suplencia.

El mando del juego estuvo más repartido en la segunda mitad Desde el punto de vista español la prueba fue satisfactoria en muchos aspectos. Faltó claridad en el remate dentro de área. El empate fue buen resultado. A España le restan ahora dos partidos en los que ya valen los puntos. Primero llegará Suiza y después habrá enfrentamiento con Ucrania. Ya no será cuestión de pruebas.