El Sevilla tiene color especial

La costumbre ha terminado por ser ley. Ello viene a cuento de que cada comienzo de temporada en los medios informativos se apuesta por el duelo entre Real Madrid y Barcelona. Muy de tarde en tarde se cuenta con un tercero. Tan de tarde en tarde, que hay momentos en que se debe recurrir a la hemeroteca para ver cuando han sido campeones Atlético y Valencia, pongamos por caso. Athletic y Real Sociedad ya son más que recurso de hemeroteca. Al comienzo de campaña se tuvo la impresión de que el Atlético de Simeone podía ser esta vez el tercero en liza. Error, inmenso error. Estamos, al menos hasta que se demuestre lo contrario, en que tercero en discordia, y aspirante a romper la regla del duelo, puede ser el Sevilla.

El club sevillista está liderado por Monchi, el empresario que pone las telas en manos del sastre de turno, esta vez Lopetegui, para la creación de nueva moda. No ha habido ningún partido de los disputados por el equipo de Nervión que no haya mostrado fiabilidad desde el portero hasta el último jugador de la plantilla. En cada actuación, independientemente de los resultados, se ha visto un conjunto que sabe a lo que juega y que todo su comportamiento es mantenerse en bloque y no dejar fisuras por las que el adversario pueda aprovecharse.

Es fantástico comprobar como Lopetegui ha logrado que su conjunto sea similar al acordeón del que salen notas siempre agudas y armónicas tanto cuando corren hacia adelante como cuando se cierran atrás. El Sevilla practica la presión agobiante que hace difícil que el contrario maneje el balón con soltura. Es tanta la incomodidad que crea en el contrario que, aunque sea buen manejador del balón, acaba por no saber por dónde salir. Ante el Barcelona se vio una defensa más que sólida porque la conformaron en los momentos difíciles diez jugadores. Entre los sevillistas no hay futbolistas con sólo misiones concretas. Todos forman parte de la idea colectiva. Nadie se desentiende de una función que no sea la solidaria al margen de la que se le supone propia.

Monchi es el secretario técnico mejor que hay en España. Es una joya para el club. Siempre sabe a quién fichar y cómo hacerlo para qué lo que cuesta dos lo acabe vendiendo por cuatro. Ahora mismo hay media docena de futbolistas con cabida en los mejores clubes de Europa. Antes de llegar al Sevilla sabíamos bien poco de ellos. La Liga nos los está descubriendo. Son nombres que tendremos muy en cuenta de aquí al final del campeonato.

Posdata. La actuación de Peter Lim en el Valencia es vergonzante. Está hundiendo al club económica y deportivamente.