Courtois salvó al Madrid

Courtois es portero singular. Lleva unos partidos en los que su actuación resulta salvadora para su equipo y sus actuaciones más sobresalientes las ha protagonizado con las piernas. Da la impresión de que se mueve mejor moviendo los pies que las manos. Ante el Levante volvió a ser providencial. Por una vez la participación de un guardameta sirvió para que incluso su entrenador la destacara. No es buena señal que las victorias se acaben adjudicando al cancerbero. Ello pone de manifiesto que el equipo no ha alcanzado la firmeza que se le supone. Realmente el Madrid con bajas por lesión y jugadores que no se han recuperado perfectamente como es el caso de Asensio no está dando sensación de conjunto capacitado para renovar el título de Liga. Contra el Levante la victoria fue sufrida.

La Liga, de acuerdo con que está en sus principios y por ello no se pueden hacer grandes aseveraciones, no está dando plenas garantías entre los grandes. No anda fino el Madrid y le cuesta al Barça más que nunca. El Atlético se desinfló tras la goleada al Granada y en las filas colchoneras ha surgido la permanente duda relativa a la ausencia de jugadores de medio campo capacitados para organizar el ataque. Sin gente que cree será muy difícil que Luis Suárez y Costa se luzcan como goleadores.

Es preocupante la situación del Athletic Club. Su flojera, que no es nueva, que ya la acusó la pasada temporada y ha de preocupar a los suyos. Ya se sabe que ser del Athletic es una religión y no se puede apostatar, mas ello no impide poner sobre la mesa la idea de que tal vez este año haya que sufrir más de la cuenta.

Donde no habrá mucho sufrimiento es en Valencia. Los aficionados ya se están haciendo a la idea de que Peter Lim está poniendo el club en almoneda y de ello sólo se pueden obtener números rojos. Ha vendido lo mejor y aún se espera que al filo del cierre del mercado venda a otro jugador importante. Lim ha metido al Valencia en el pelotón de quienes en lugar de mirar hacia arriba han de fijar la vista en los puestos de abajo.

El partido de la jornada se disputó en el Camp Nou donde se vio al Sevilla como equipo más en forma, como cuadro más cohesionado, como conjunto que sabe a lo qué ha de jugar. Al Barcelona le hizo sufrir. Se cerró magníficamente y con ello impidió las paredes de Messi. Defendió muy ordenadamente y salió al contragolpe con velocidad y constante peligro. Especialmente por la banda derecha en la que Navas volvió a ser pieza fundamental.

El Barça sigue sin saber salir de la presión del contrario. Ante las dificultades sevillistas no logró avanzar con peligro. Por la banda derecha dio poca bola a Sergi Roberto y por la izquierda Ansu Fati y Jordi Alba crearon jugadas con peligro. Coutinho intentó llevar el fútbol de ataque y Messi propuso con poco éxito varias de sus jugadas.

El Barça de Koeman es incógnita. El entrenador, para dar sensación de que dirige, ya ha hecho jugar a Pedri y Trincao y ayer los volvió a alinear en la segunda parte. Por lesión de Alba debutó Dest, en la banda izquierda, que no es la suya, y para dar descanso a Coutinho hizo debutar a Pjanic que en su primera intervención se llevó una tarjeta.

En el partido se desconoció el sistema de Koeman. El de Lopetegui saltó a la vista.