Messi reapareció en Balaídos

La aportación de Koeman al Barça ha consistido en descubrir que tenía en casa a Ansu Fati y en dar cancha a Coutinho, que había vuelto tras la innecesaria cesión que lo tuvo fuera del Camp Nou. Ansu Fati no es novedad en ninguna faceta futbolística porque incluso ha entrado en racha goleadora. En Vigo tardó diez minutos en conseguir el tanto que abrió el partido para su equipo. Coutinho entró en juego desde el primer minuto y se vio en él al jugador que deslumbró y por ello fue fichado por el club barcelonés. Messi, cuando su equipo se quedó con diez, volvió a dar sentido el juego y en una de sus diabólicas jugadas creó el segundo gol aunque el balón lo tocó Olaza cuando iba hacia la meta. En el momento preciso reapareció su genio.

La diferencia del Barcelona actual con respecto al de años anteriores radica en que tiene en Coutinho un buen conductor con la ventaja de que no soba la pelota y la entrega casi siempre al primer toque. El equipo catalán en campo con frio, lluvia y viento lució mayor rapidez de la que acostumbraba. Ha ganado una punta de velocidad aunque todas sus llegadas suelen ser por la izquierda en la que Ansu Fati muestra su facilidad para el 'sprint', y su sentido del juego con dirección al área, y las llegadas de Jordi Alba, el único mosquetero que le ha quedado a Messi.

El partido se rompió en el minuto 42. Lenglet, que ya se había ganado una tarjeta amarilla, cometió otra infracción merecedora de tal castigo y el árbitro le mostró la inevitable roja con lo que el Barça tuvo que retirar del campo a Griezmann para dar entrada el central Araujo, jugador con muy poca presencia en el conjunto. Con anterioridad, el árbitro, Del Cerro Grande, le mostró la roja directa a Piqué, pero la tuvo que retirar porque su juez de línea señaló el fuera de juego que invalidaba la acción posterior del central azulgrana y, consecuentemente, su expulsión no tenía sentido reglamentario.

Con diez durante toda la segunda parte obligó a los barcelonistas a un doble esfuerzo porque la labor defensiva no les eximía de intentar otro gol. Y llegó la segunda diana en jugada de Messi, que en los momentos más delicados, sacó a relucir sus mejores cualidades y, sobre todo, su implicación en el conjunto de manera solidaria. En una de sus entradas burlando contrarios propició el segundo tanto, que, en definitiva, definió la contienda. Ya en el minuto 94, hizo otra jugada marca de la casa que acabó con remate de Sergi Roberto y el tercer gol.

El Celta no se entregó en ningún momento pero no pudo encontrar a Iago Aspas como suele porque estuvo muy marcado. Por el contrario la entrada de Nolito le proporcionó más peligro por la zona de Sergi Roberto. Mas todo fue inútil.