El Madrid no dijo mucho

Zidane no suele dar titulares. Sus explicaciones no levantan ampollas, ni alimentan complacencias. Nunca se sabe hasta qué punto está en favor de algo o en su contra. Sucede con lo que piensa de los jugadores. Hay días en que insinúa que algunos deben salir del club y por el contrario hay ocasiones en que los rescata y les da plaza en el equipo. Dice cosas tan sencillas que resulta difícil contrariarle. Ayer, por ejemplo, volvió a recurrir a Jovic, pero esta vez como titular no como cuando lo sacó junto Mayoral en minutos en que no había casi nada que disputar. Jovic es uno de los jugadores que más dinero ha costado al club y fue precisamente Zidane quien lo recomendó. La semana pasada parecía que estaba de viaje definitivo y por el contrario ha jugado en Sevilla contra el Betis y en Valdebebas ante el Valladolid. Y no decepcionó.

Con Zidane se creía que iba a llegar la revolución de la juventud brasileña y tanto Vinicius como Rodrygo están en el coche escoba esperando la oportunidad. En el elenco de la juventud entró Odegaard y tampoco parece que vaya a ser el jugador que de brillo al centro del campo donde Modric no puede soportar tantos partidos seguidos y menos aún con los noventa minutos en sus piernas. En el Madrid hay jugadores que pasan del podio al furgón de cola con gran facilidad. Con Zidane no sabemos si se puede seguir contando con Isco o ha de formar parte del cupo de los suplentes de lujo. De lujo porque son grandes futbolistas y, además, perciben salarios extraordinarios. A Vinicius lo rescató en la segunda parte y de quien siempre se ha dicho que le falta gol fue el autor del que abrió la victoria para su equipo, que pese a la victoria, futbolísticamente, no dijo mucho..

Contra el Valladolid la superioridad que se le supone al Madrid no fue el dato más sobresaliente de la jornada. El conjunto castellano no sólo se defendió con orden y concierto, sino que también atacó con más frecuencia de la que cabe esperar de un once al que se debe superar en todas las parcelas del terreno. Los vallisoletanos hicieron buen futbol con notas destacadas en Michel, Orellana, Oscar Plano y Hervías por citar unos nombres. El único error de Bruno costó la derrota. Roberto hizo dos grandes paradas, pero quien tuvo que detener más disparos fue Courtois aunque los más peligrosos le llegaron de lejos. En la segunda parte evitó el empate.

Zidane a la vista de la poca consistencia de su equipo y el mano a mano tan equiparable que le presentó el Valladolid, en el minuto 57, echó mano de Carvajal, Asensio y Vinicius para dar más aire al juego. También Sergio cambió el equipo, pero sus incorporaciones no fueron eficaces. Se notó sobremanera la retirada de Orellana.

El Madrid acabó imponiendo su mayor calidad y derrotó al Valladolid que exhibió la interesante novedad de Weissman, delantero que mantuvo a los centrales madridistas en continua vigilancia.

Posdata. El Atlético se dejó los goles en el Metropolitano y empató a cero en Huesca. Primera decepción.