Gana el Atlético y pierde el Barça

Las cuentas de los clubes de fútbol son, aunque ello parezca broma, indescifrables. En ellas se desconocen las razones por las cuales se toman decisiones en fichajes y traspasos que a la vista de la población civil parecen contradicciones. Suele ocurrir que los dirigentes justifican sus soluciones ofreciendo cifras que casi nunca son reales. Las de salida, ni las de entrada. Ahora mismo es un misterio lo que ocurre con el viaje de Luís Suárez al Atlético. Ambos clubes, e incluso el jugador, parecen satisfechos por el acuerdo final. Tengo para mí que los más firmes barcelonistas no acaban de entender lo que está sucediendo en el club con tanta venta y anuncio de compra. Desde el punto de vista económico da la impresión de que el club barcelonés está resolviendo favorablemente todas las operaciones en las que se ha comprometido con el entrenador. A éste no le acaban de gustar los veteranos, por ello se les despide, ni los jóvenes. Bartomeu está haciendo negocios que, aparentemente, no son para echar cohetes.

El traspaso, o lo que sea, de Suárez al Atlético es operación favorable al segundo y perjudicial al Barça. El club madrileño cuenta con que ha dado salida a Morata, jugador que no ha rendido lo esperado y ha sido mal negocio desde el punto de vista económico, e incorpora un delantero centro auténtico. Uno de los cuatro que quedan en Europa con la condición de destacado goleador.

Koeman está jugando una partida que puede acabar constándole cara. Llegó con planes claros sobre lo que quiere que sea el vestuario. Indudablemente aspira a mantenerlo a raya con la marcha del equipo leal a Messi. Da la impresión de que quiere poner al argentino en uno de sus planes que tan mal resultado le han dado en los equipos por los que ha pasado. Verbigracia: el Valencia.

Prescindir de Suárez para debilitar la fortaleza de Messi es error. Lo que debilita es el poder del Barça ante las porterías contrarias. Nada hay más preciado en el fútbol actual que el antiguamente llamado ariete. La prueba está en las peleas que hay entre clubes con potencial económico para contratar un hombre sin remilgos antes el guardameta adversario. El Atlético sale reforzado. Suárez es jugador de los que gusta a Simeone. Sabe atraerse a los centrales y además de buscar su gol, facilitar la entrada de los compañeros para tal misión. El Barça echará en falta el apoyo goleador que ha tenido en las últimas temporadas. El Atlético gozará con la llegada de un tipo de delantero con el que no ha podido contar últimamente.

Posdata. Los movimientos del Barcelona están encaminados a equilibrar las cuentas por las que pasarán factura los aspirantes a la presidencia.