Los grandes quieren vender más que comprar

El mercado futbolístico padece la crisis que nunca se podía imaginar tras unos años de bonanza en los que los clubes han podido comprar más que vender. Ahora, la oración es por pasiva. La mayoría de los clubes están locos por pasaportar a una serie de jugadores con los que los entrenadores no cuentan. Las alegrías de años pasados se han tornado dramas en la presente temporada. La etapa de compraventas se ha alargado hasta octubre para facilitar las negociaciones que estuvieron muy paradas con motivo de la pandemia. Sucede que este año los mayores agobios no son para los de clase media, ni baja. Los problemas económicos acucian a los grandes y de ahí que se estén manejando muchos nombres y pocos dineros.

La despensa que presenta mejores notas es la del Real Madrid, que aunque tiene encima el problema de que vender no es tan fácil por los salarios que arrastran su futbolistas, ya ha conseguido hacer caja con varios jugadores. Tal vez lo más meritorio ha sido sumar ingresos importantes con dos defensas Achraf y Reguilón. Más problemática es la salida de de Bale para el que tiene un par de novias, pero ninguna llega con ramos de flores.

Florentino Pérez dijo en su momento que este año no habría fichajes y, de momento, está cumpliendo. La incógnita está en que tal vez si logra alguna salida muy beneficiosa se lance a por un fichaje importante. No obstante, hay quienes opinan que el presidente del Madrid en año de tribulación no es partidario de grandes mudanzas. No sería muy arriesgado pronosticar que prefiere guardar en caja los dineros que está ingresando para acometer un contrato galáctico el próximo año. Según las lenguas de doble filo, se trataría del francés Mbpee. En este momento es el futbolista al que pretenden las mayores fortunas balómpédicas y Florentino sabe cuándo puede y debe atacar.

El Atlético ha recibido oferta fabulosa por su central Jiménez y parece que en el Metropolitano no quieren demoler el equipo que bastante hicieron con derribar el Vicente Calderón. El drama real está en el Camp Nou donde Koeman ha hecho la lista de de desechados y está costando que las propuestas se conviertan en realidades. Lo de Luis Suárez empieza a ser parecido, sólo parecido, a lo de Bale.

Cuando aún estamos disputando partidos amistosos y los primeros de Liga, ya nos encontramos con lesiones musculares importantes. La más lamentable tal vez sea la de Ansu Fati que salió de su exultante debú ante Ucrania con la primera dolencia del año. El Barça ante la aparición de filibusteros ya está tratando de mejorarle el contrato. Éste no está en venta.

Posdata. Anil Murthy, representante en Mestalla de Peter Lim, ya le ha dicho al nuevo entrenador, Javi Gracia, que se calle y no pida, No habrá más entradas que las que lleguen por medio de cesiones.