El Ayuntamiento de Valencia aprieta a Lim

Peter Lim, singapurense a quien siempre se le ha supuesto potencial económico, lleva seis años incumpliendo todas las promesas hechas cuando adquirió la mayoría de actuaciones del club. En estos momentos ya no hay más que cuatro turiferarios, a lo mejor yo no son ni cuatro, los que confían en él. El Ayuntamiento ya le mandó un recado hace unos meses para que empiece a cumplir con la obligación de acabar con el Nou Mestalla, que está muy avanzado en su construcción y precisaría, después de las modificaciones arquitectónicas pedidas para escatimar gastos, un centenar de millones de euros. Hasta la fecha el representante de Lim en Valencia, el presidente Murphy, se ha llamado andana en varias ocasiones y, finalmente, desde el consistorio le han tocado los costados y en ello está también el gobierno de la Comunidad. Es una vergüenza para la ciudad el mamotreto de cemento que Lim no ha estimado conveniente terminar como estaba previsto y como había prometido. Lo más que ha hecho ha sido pedir al arquitecto modificaciones para dejar lo que iba a ser estadio cinco estrellas en simplemente tres.

El Ayuntamiento se ha hartado y, de momento, ha archivado la reparcelación que permitía vender los espacios residenciales y comerciales de los terrenos del actual estadio. El club ni siquiera ha enviado al consistorio la documentación exigida para la permuta de los terrenos como estaba previsto. La vuelta atrás significa que el Valencia, su propietario mayoritario, que necesitaba vender Mestalla para acabar el nuevo recinto futbolístico se va a ver en situación más que comprometida. Para la venta habrá que pedir nueva reparcelación, comenzar nuevos trámites y pedir que se le aprueben las nuevas medidas urbanísticas.

A Lim se le ha consentido todo y en estos momentos los aficionados están que trinan porque están viendo el modo en que el singapurense y su socio asociado en sociedad, Jorge Mendes, hacen y deshacen y venden a todo jugador por el que se pueda hacer caja.

Estamos en puertas de la nueva Liga y en el equipo no están Parejo, Coquelin, Ferrán Torres y Rodrigo. El nuevo entrenador Javi Gracia, que ha demostrado sobradamente condición profesional para montar un conjunto aceptable, lo va a tener difícil en Mestalla porque le están dejando el equipo como un solar.  No han acabado los traspasos y cesiones. Por algo dice la niña de papá, que como el club es suyo hacen lo que les da la gana.

Hasta ahora, nadie en Valencia había tenido fortaleza moral para poner a Lim contra las cuerdas. El  Ayuntamiento ha aplicado una medida que será aplaudida por los miles de valencianistas que están de Lim hasta el murciélago.

Posdata. Bale es menos radical que Messi, Ni siquiera le manda un burofax a Florentino Pérez.