Fin del docudrama: Messi se queda

“Jamás iría a juicio contra el club de mi vida”. Lionel Messi ha dado un paso atrás y ha confirmado que se queda en el Camp Nou. La confirmación de su renuncia a la marcha tendrá, sin duda, numerosas interpretaciones. De entrada, se puede pensar que no tenía muy claro si el contrato le daba libertad o había que discutirla con final incierto. Seguramente, ha tenido que ver la actitud del City, que tampoco quería pleitear con el club catalán. Se temía que podía correr peligro su fichaje aunque contará con el transfer provisional de la Fifa. La decisión final, que elimina los problemas judiciales que se anunciaban, permite al jugador salir en plena libertad dentro de un año. El sí de Messi podría interpretarse desfavorablemente para el club. Un pacto con el City por unos 150 millones de euros supondría para la caja azulgrana un gran alivio. A ello habría que sumar los cien millones que percibe el jugador cada año.

Messi ha confirmado que se queda, pero no lo ha hecho solo con palabras sentimentales. Al club le ha mandado un desagradable mensaje al afirmar que ya hace un año que le decía al presidente que era “necesario contar con gente joven, con gente nueva”. En el resumen de su actitud no se ha privado de afirmar: “Hace tiempo que no hay proyecto, ni nada. Se van haciendo juegos malabares y tapando agujeros”. En la declaración de Messi ha habido una referencia familiar. Sus hijos le dijeron que no querían marchar de Barcelona, que querían seguir en el mismo colegio. El jugador confesó que su decisión causó gran malestar en casa.

Recientemente, Dani Parejo, se fue del Valencia, no por propia voluntad, al Villarreal y su hijo, un niño, le dijo: “Papa: he sido toda la vida del Valencia y ahora te vas a otro equipo” Esta frase hizo llorar al jugador. Si la familia ha tenido mucha influencia en la decisión de Messi tengo para mí que no ha sido sentimentalmente similar a la de Parejo, pero ha echado a la opinión pública barcelonista la imagen de una familia formalmente azulgrana. Puede tener efecto balsámico.

Messi ha insistido varias veces en que quiere ganar más títulos individualmente y con el equipo. Con 33 años las posibilidades de mantenerse como en los mejores tiempos le resultará difícil. El problema que se ha resuelto en diez días no tendrá epílogo sonoro. El fútbol aún tardará tiempo para que haya división de opiniones en las gradas. Ello  beneficia a Messi y Bartomeu

Posdata. Atención pregunta: ¿Seguirá ahora Suárez en el equipo? ¿Hasta qué punto tendrá que tragar Koeman? El entrenador dijo que contaba en su proyecto con Messi. Falta saber si Messi cuenta con Koeman para la nueva etapa.