La nueva Roja debuta hoy

Estamos en la víspera de la primera aparición de la selección española de la mano de Luis Enrique en su segunda época. Estamos al comienzo de la nueva trayectoria del seleccionador, quien de acuerdo con la lista que ha confeccionado, se ha lanzado a la probable y necesaria renovación del conjunto. En la lista hay algunos futbolistas conocidos y de cuyas virtudes se tiene sobrado conocimiento como es el caso de Sergio Ramos, pero las novedades han sido tantas que se presume que vamos a conocer nueva fórmula futbolística de acuerdo con los nombres que baraja el técnico nacional.

La operación cambio es arriesgada porque ella condiciona el futuro y no establece normas inmediatas. Habrá que aguardar a lo que veamos en los primeros partidos. Contra Alemania hoy, frente Ucrania el domingo, para sacar conclusiones. De momento, hay que depositar total confianza en los nombres. Sin embargo, enfrentarse a Alemania en el primer partido de esta nueva competición europea de naciones tiene grandes riesgos. El adversario es de primer orden y, como en el circo, el menor descuido puede costar la vida del artista.

La tradición, que en el fútbol no debe contar, dice que contra los germanos no ha tenido el fútbol español el mejor de los resultados. La tradición, naturalmente, no obliga y puede romperse. Sin embargo, la renovación del equipo trae consigo bastante inexperiencia en lo que toca al fútbol asociativo. Todos llegan con la mejor intención, mas acoplarse a los que se unen en la primera ocasión no es fácil.

Luis Enrique, que sigue viendo el panorama desde el puente, es decir que se sube a los andamios para observar mejor el juego del conjunto, estoy seguro de que aportará innovaciones interesantes. En el manojo de futbolistas en los que cree hay suficiente calidad para ensamblar un conjunto para el futuro. Lo de hoy debería considerarse como una muestra sin valor.

Posdata. En el City ponen condiciones para el fichaje de Messi. Eso no lo esperaba el padre del futbolista. El City quiere un fichaje sin trampa ni cartón. Sin el peligro del “fair play financiero”, ni una sentencia judicial.