Si se va Messi pierde la Liga

La salida de Lionel Messi hacia el City puede ser un mal negocio para el fútbol español. Con Neymar en París y Cristiano en Turín, el fútbol español, que ha tenido un fatal desenlace en la fase final de Liga de Campeones y el honor únicamente ha sido salvado por el Sevilla ganador de la Liga Europa, pierde interés desde dos puntos de vista importantes: los derechos televisivos y los contratos de los patrocinios.

La Liga española nunca ha sido comparable, en cuanto a los ingresos y por su proyección en el mundo, a la inglesa. Esta fue la primera en abrir mercados allende los mares. La Premier se verá reforzada si finalmente el argentino se reencuentra con Pep Guardiola.

El fútbol hace años que dejó de ser espectáculo para zonas geográficas concretas. Con la expansión de la televisión cobró trascendencia casi universal. Las grandes cadenas televisivas se pelean por obtener los derechos de los deportes más seguidos. Las audiencias tienen que ver en muchos casos con la importancia de los protagonistas. Las ligas balompédicas han cobrado mayor importancia a medida que se ha globalizado tanto la importancia de los clubes como el hecho de que hayan abierto sus fronteras a todos los países. En Japón, pongamos por caso, las televisiones han concedido importancia a aquellos clubes que han contado con jugadores de aquél país como ha sucedido últimamente. Los jugadores de los países asiáticos arrastran seguidores en las salas de estar y de ahí que aquellos ligas que cuentan con futbolistas de mayor trascendencia obtengan contratos extraordinarios.

Para fútbol español, del Madrid al último, la pérdida de jugadores que atraen la atención mundial supone la estabilización de los rendimientos televisivos. En los últimos años, la Liga había conseguido aumentar los ingresos de manera tan extraordinaria que hay clubes cuyo presupuesto ya está casi en manos de lo que se percibe por las transmisiones del campeonato.

Si Messi acabara por cambiar el City por el París Saint Germain, indudablemente, el club que alcanzaría el primer puesto mundial en lo que se refiere al seguidismo de los aficionados sería el que uniría en el mismo conjunto a Neymar, Messi y Mbappe. No habría en este momento otra entidad pudiera alcanzar mayor interés televisivo. En París hay petrodólares suficientes para hacerse con los servicios del argentino. La presencia de su amigo Neymar podría influir. Tal vez tanto como Guardiola.

Posdata. Messi debe dar la cara. Su actitud no es la más plausible.