Volvió Messi y pasó el Barça

Había que esperar a Messi y llegó a tiempo. Estaba en peligro la continuidad de Quique Setién y el argentino lo salvó. El Barça eliminó al Nápoles en una media parte en la que se vieron más dudas y penaltis que en cualquier partido de competición nacional o internacional. El Barça, por medio de Suárez, en el minuto 46, marcó de castigo máximo el tercer tanto azulgrana e Insigne hizo también mediando la pena máxima el gol partenopeo en el minuto 49, a causa de la prolongación forzada por el tiempo perdido para atender a Messi que había sido derribado con fuerza por Koulibaly y hubo incertidumbre por si la patada recibida causaba lesión en el tendón de Aquiles. Lo más importante sucedió en la primera mitad. En el cómputo total fueron los napolitanos quienes mayor dominio ejercieron. A los azulgrana les bastó su capacidad goleadora.

El barcelonismo tuvo diez minutos de preocupación porque en los primeros del encuentro el Nápoles se adueño de la pelota y puso en aprietos a la zaga barcelonista en la que de nuevo Piqué mostró más de una peligrosa indecisión. En el segundo minuto, Mertens, el nuevo ídolo napolitano, estrelló un remate en el larguero. Fue el primer aviso y con ello los barcelonistas aumentaron sus imprecisiones en el centro del campo y la defensa. Pero fue al final de este periodo cuando un córner sirvió para el remate de Lenglet, que creó calma en las huestes barcelonistas y creó en adelante panorama distinto.

Tuvo que llegar la jugada extraordinaria de Messi para que la eliminatoria se pusiera muy de cara. Tomó el balón, salvó a dos contrarios y a un tercero, se cayó al suelo, se levantó y cayéndose de nuevo remató y batió a Ospina. Fue un tanto que con público en las gradas habría puesto la ovación de la noche y con los espectadores puestos en pie. Fue tanto propio de quien es capaz de sortear a los contrarios, de imaginarse la jugada y de rematarla aunque en condiciones precarias.

Volvió a estar presente Messi cuando De Jong le dio un pase de artesanía y se preparó el esférico con el pecho y se  auxilio de un brazo para marcar de nuevo. Esta vez el VAR anuló el tanto. El juego siguió con el protagonismo del argentino que entró en el área y fue derribado por Koulibaly. El penalti se vio claro y, sin embargo, el árbitro tuvo que ir a la pantalla para comprobar que la acción merecía la pena máxima. El dolorido Messi no pudo lanzar el castigo, lo hizo Suárez y puso el 3-0 en el marcador.

Pero no acabaron ahí los incidentes porque en los minutos de recuperación del tiempo perdido por la lesión de Messi, Rakitic hizo otro penalti e Insigne batió a Ter Stegen. Nos fuimos al descanso con la suma de incidentes inimaginables en una eliminatoria de este estilo.

Pese a la ventaja de dos goles el partido acabó con cierto sufrimiento. El Nápoles se lanzó al ataque insistentemente y el Barcelona se vio encerrado en su área y las posibilidades de gol fueron varias. La zaga azulgrana respondió con cruces peligrosos y Ter Stegen estuvo muy cercado. Pasó el Barça y en Lisboa le esperará el Bayern Munich, que también se clasificó ayer. Barcelonistas y colchoneros serán los representantes españoles en la fase final de Liga de Campeones.