Los porteros de la Roja, en baja

El coronavirus, las infecciones padecidas por los jugadores el Fuenlabrada, la más grave, el parón sanitario para el ascenso a Primera y el inesperado para la promoción a Segunda B, que ha tenido como motivo los positivos del Marino, equipo canario, tradicional e histórico en las islas, del que no teníamos casi noticia desde el fichaje de Luis Molowny por el Real Madrid, nos han impedido volver la vista hacia la selección nacional que está en vísperas de regresar a escena. La Roja se nos presenta con un problema inesperado: los que tendrá el seleccionador, Luis Enrique, para designar a los llamados para ocupar la portería. Por vez primera en muchos años nos topamos con la bofetada de que quienes se han disputado la titularidad están casi fuera de combate. Kepa Arrizabalaga y De Gea han finalizado la temporada en la Premier inglesa casi despedidos sin siquiera agradecerles los servicios prestados.

Chelsea y Manchester United están dispuestos a prescindir de ambos guardametas. Los dos fueron contratados con grandes traspasos y después de tener el agrado de dirigentes, entrenador y públicos han padecido en los últimos tiempos actuaciones casi lamentables y ello les ha hecho perder confianza en su profesionalidad. En ambas entidades se les está buscando los sustitutos adecuados. Kepa y De Gea eran los dos porteros por lo que había habido cierta polémica en los medios españoles. Casi se había producido la división en dos bandos en los que se discutían con firmeza los valores de cada uno y las razones por las cuales uno de de ellos tenia que ser el titular.

En la selección se pasó por el caso de llegar a alternar y con ello compaginar los deseos de aficionados y sobe todo, medios de comunicación. En los tiempos anteriores al confinamiento parecía claro que era Kepa quien gozaba de más apoyos mediáticos. Daba la impresión de que De Gea había perdido votos. Ahora, tras sus últimas actuaciones y los desprecios sufridos por sus clubes, ninguno de los dos aparece como el hombre clave para la portería nacional.

La cuestión que nos envía el fútbol inglés era casi inverosímil porque en Kepa y De Gea teníamos plena confianza. En el primero estaba su arranque juvenil que aportaba visión de futuro, por encima del ya asentado y contrastado cancerbero del Manchester United. Las dos identidades inglesas han puesto en almoneda a sus dos grandes apuestas. Probablemente, ambos tendrán ofertas y presumiblemente alguno deseará regresa a España, pero como sucede en el mercado actual, tan capitidisminuido por la caída económica de la pandemia, tendrán dificultades  para reintegrarse salvo que acepten salarios menos productivos.

Posdata. El Valencia está animando el mercado con ventas al por mayor. Mas no halla compradores.