Madrid y Barça, ventas al por mayor

El Barcelona necesita vender para equilibrar sus cuentas. El Madrid ha anunciado que este año no se lanzará al mercado para fichar a los galácticos de turno. Barça y Real Madrid están más empeñados en la operación venta que en la compra. De ambos clubes han de salir jugadores con mercado para que los presupuestos no se disparen como en otros veranos. La pandemia ha tenido que ver, pero no tanto como se podría imaginar. En el Barça, la cuestión estriba en que ha dejado las cuentas negativas y precisa recuperar posiciones. Antaño era fácil seguir adelante porque para eso estaba la banca catalana que prestaba a largo plazo y con intereses mínimos. Ahora, no es posible. Por lo tanto hay que apretarse el cinturón y apañarse con lo que se tiene. La gran operación propagandística del retorno de Neymar es cada vez más imposible.

En el Madrid han empezado las ventas, pero no las de grandes cifras. Pese a ello ya ha ingresado 48,5 millones de euros, por las traspasos de Javi Sánchez al Valladolid por 3,5, De Frutos aporta 5 y la mayor operación ha sido la de Achraf que suma 40 millones. En las ventas de jugadores jóvenes nacidos en la cantera, la entidad se reserva derecho de recompra y porcentajes de ventas posteriores.

En el Bernabéu, las entradas importantes en la cuenta de resultados deben suponer Bale y James. Por ambos se puede recuperar parte importante de lo que se invirtió en su día. Fundamentalmente, por Bale aunque con éste siempre hay retrocesos en la operación. Los problemas económicos del Madrid no existen, pero no hay capítulos de grandes fichajes porque donde se está poniendo parte de los posibles es en la remodelación del Bernabéu, que quedará espectacular y envidiable, pero momentáneamente precisa todo el esfuerzo monetario.

El Barça tiene por delante la salida definitiva de Coutinho, jugador de más valía de los que figuran en la operación salida. Está tratando de darle la boleta a Braithwaite porque su futuro está marcado como el de otros jugadores fichados en época invernal para cubrir un hueco y no han tenido proyección. La salida de Arthur como recambio por Pjanic no parece operación brillante. Se cambia un futbolista joven por uno que ya camina hacia el final. La plantilla azulgrana no tiene grandes posibilidades de venta. Rakitic ya no cuenta con clubes que lo añoren. Semedo no acaba de gustar, pero no hay otro que no sea Sergi Roberto que es remedio para todo. Umtiti no enamora y es complicado recuperar parte de la inversión. Dembelé, que no ha sido la gloria esperada, es casi imposible que nadie pague por él lo que invirtió el Barcelona. En el Camp Nou los ingresos no se precisan para contratos estrellas que deslumbren. Prima la contabilidad.

Posdata. La cuestión del Barcelona está en hacer caja como sea. Y, a ser posible, satisfacer a Messi.