Periodistas protagonistas en el fútbol

La Liga de la pandemia ha sido casi la consagración de las mujeres periodistas en las transmisiones de los partidos de fútbol. Nos hemos habituado a oír sus voces en las entrevista sin imagen y a comentar datos de los partidos. Pero la aportación femenina no es nueva y sigue siendo una participación de la que no se puede prescindir de cierto aire machista. Las mujeres no han aparecido en el fútbol recientemente. En los años inmediatos a la posguerra, Josefina Carabias, que fue periodista política en tiempos de la República, tras la misma, en el diario de la tarde “Informaciones” casi a modo de castigo a ella y a Eduardo Haro Teglen se les destinó al fútbol. Josefina hizo magnifica crónicas que luego recogió en un libro ejemplar que conseguí un día en la Cuesta de Moyano. Eran hechos vistos con ojo de mujer.

Josefina acabó su corresponsalía en París y volvió a la redacción del “YA”. Con ella coincidí unos años y con ella tomaba el café de media tarde. Ella me explicó el porqué. “Me gusta tomar café contigo porque somos los únicos republicanos de la redacción”.

Josefina, que alternó la columna política y ello le valió gran reputación en el mundo periodístico, no ocultó haber sido quizá la primera mujer en sentarse en la tribuna del desparecido Metropolitano para escribir la crónica de cada lunes. Tiempo después apareció Mari Carmen Izquierdo, que fue mujer muy dispuesta y rompió moldes. En sus primeros años era la única. Yo tengo la satisfacción de que en mis años de Televisión Española llevé al deporte a Maria Ascario y Elena Sánchez. Tiempo después, en “AS”, hice lo propio. La gran noticia fue el hecho de que Iker Casillas le diera un beso a una periodista que estaba detrás de la potería. Era ella Sara Carbonero con la que posteriormente se desposó.

Mónica Merchante ha sido el rostro de los partidos de Canal Plus y lo es ahora con Movistar. Pero otras estupendas colegas como Inma Rodríguez, pongamos por caso, y que me perdonen las que no citó porque no tengo sus nombres a mano, dan un toque distinto a los comentarios de las transmisiones en las que sus valoraciones son menos partidistas que las de algunos colegas de la misma función.

Posdata. El lenguaje de la pandemia nos ha traído la denominación de equipo babazorro al Alavés.