Rahm, objetivo cumplido: número uno del mundo

Por segunda vez en la historia del golf, un español, Jon Rahm se ha convertido en número uno del mundo. Tal categoría o distinción obtenida por los resultados solamente la consiguió con anterioridad Severiano Ballesteros. Rahm, que acaba los torneos vestido con polo rojo en homenaje al Athletic Club de Bilbao, ha conquistado el disputado en Ohio y ha logrado superar al norirlandés Rory MacIlroy en la clasificación mundial.

Jon ha ganado por cuarta vez un torneo de Estados Unidos, Su biografía es brillante desde los tiempos juveniles cuando en España ya causaba sensación. En Estados Unidos logró ser el mejor del campo amateur y consiguió los más grandes premios universitarios. Cuando pasó al profesionalismo ya era muy conocido en las instancias golfísticas de la PGA, la organización más importante del golf mundial.

El golfista de Barrika es individuo que no tiene otra obsesión que ganar y ello le ha causado más de una vez un serio revés porque su ambición le ha llevado a no estudiar unos golpes de manera más conservadora que era la prudente. Durante un tiempo le perdió su carácter impulsivo y de ahí que se descompusiera cuando algo le salía mal y a partir de ahí era capaz de perder la ventaja adquirida. En la Universidad el profesor, para calmarle, en cierta ocasión le castigó a subir y bajar los escalones de una grada para que aprendiera a moderarse.

Con Sergio García en plano menos brillante que en sus mejores tiempos, con Cabrera Bello, que es jugador muy regular, pero siempre le falta algo para conseguir un gran triunfo, el golf español goza de gran aprecio y muy especialmente en Europa dado que son varios los jugadores ganadores del circuito europeo y de los que siempre se esperan resultados ganadores.

Rahm rompió moldes en sus primeras apariciones en el campo profesional de tal manera que para ganar la tarjeta del circuito estadounidense no precisó sumar las ganancias exigidas en varios torneos que es lo frecuente. Lo consiguió tan inmediatamente que no tuvo necesidad de sentar plaza de activo aspirante. Se hizo miembro de la PGA en sus primeras apariciones como profesional.

Jon tenía como objetivo alcanzar el número uno del mundo ya que estaba en la segunda posición. Tras el parón del coronavirus, que dejó sin torneos a los profesionales y obligó a jugar sin público, como ha sido ahora, reapareció fuera de forma. Han bastado tres torneos para recuperar su puesto entre la elite. Establecerse entre los diez mejores de cada competición ya no es un objetivo. Es su resultado muy habitual y de ahí que finalmente haya llegado a lo más alto del podio sofistico mundial.

El triunfo obtenido en el denominado Memorial Tournament han participado los más importantes jugadores del mundo y los nombres de Tiger Woods, Jordan Spith, o Dustin Jhonson o Mickelson han padecido las dificultades del campo y algunos ni siquiera pasaron el corte.