Crisis, crisis, la del Valencia

En Valencia deben ponerse en lo peor. Las amistades de Peter Lim son peligrosas. Además de ser socio de Jorge Mendes con el que comparte  compraventas de las que suele salir perjudicado el club, acaban de afirmar que el accionista mayoritario de Mestalla tiene gran relación, buena amistad con el jeque Al Thani, el hombre que ha destrozado al Málaga. Peter Lim ha sido el causante del desaguisado que ha sido la temporada del Valencia por la destitución de Marcelino, el entrenador que llevó al equipo a ganar la Copa, y  Mateu Alemny, director deportivo y gerente, que supo manejar los tiempos y las relaciones entre jugadores, y club. Tras la salida de ambos no ha habido buena hora para la entidad.

Algunos de los fichajes del dúo han sido nefastos. Por ejemplo el de Tyerry, lateral derecho que ha demostrado sobradamente que no vale ni para el Mestalla. Y costó doce millones de euros. La economía de la sociedad se ha ido deteriorando hasta el extremo de que tiene un déficit mayor que el que se encontró cuando tomó posesión.

En un momento de grave crisis deportiva y económica, el señor Lim está pensando en liquidación por fin temporada y encima, con rebajas. Quiere echar de la sociedad a algunos de los mejores jugadores de la plantilla. La escusa no es bajo rendimiento sino sus salarios. Lim quiere vender a Ferrán Torres, está muy encaminado su viaje hacia el Manchester City y quiere seguir haciendo caja con todo aquel futbolista que tenga presencia en el mercado. A cambio, seguramente, él y su amigo Mendes recurrirán a jugadores de medio pelo, cuesten lo que cuesten, para hacer un equipo ramplón con escasas posibilidades para clasificarse en los puestos que dan dinero y no son otros que los de Liga de Campeones,

Para afrontar el último partido del campeonato en el que los aficionados a las operaciones matemáticas aun ponderan la posibilidad de que el equipo se clasifique para la Liga Europa, la directiva ha puesto en almoneda a varios de los jugadores más importantes y entre ellos el capitán Parejo, el mejor futbolista del centro del campo, el hombre que en los momentos más importantes ha sabido llevar a sus compañeros hacia la victoria. Para la despedida. algunos de los alineados saldrán al terreno de juego sabiendo que su destino no es el mejor y encima ni siquiera tendrán la oportunidad de conocer su relación  con los aficionados porque estos no estarán en las gradas. Serán despedidas de una especie de procesión del silencio.

Posdata. Pasar por el Bernabéu impresiona. El club campeón está construyendo un estadio que será, sin duda, joya arquitectónica.