El título, decidido en San Mamés

El Barça anestesiado por la pandemia reapareció en El Madrigal. Messi que parecía adormilado en los partidos anteriores se despertó. El equipo volvió a crear juego a demostrar su auténtica valía y se fue al descanso (1-3) con el partido prácticamente resuelto. Messi no tuvo el marcaje de otras ocasiones y su libertad se tornó en jugadas de gol. Ganar en Villarreal era sólo cuestión honrosa. El campeonato ya había sido sentenciado a la hora del vermú en San Mamés. El Madrid sin juego espectacular, pero si práctico se anotó nueva victoria. A la Liga le quedan partidos importantes aunque al margen del título. Madrid y Barça ya han resuelto esta cuestión.

El Villarreal con una defensa excesivamente adelantada permitió los ataques barcelonistas, en ocasiones, con mayoría de jugadores. Con Messi inspirado apareció Griezmann que, en mi opinión, hizo el mejor partido de su estancia en el club barcelonés. Un ala izquierda con Sergi Roberto y Jordi Alba creó grandes peligros para la zaga amarilla que tampoco estuvo afortunada porque el primer tanto fue autogol de Pau Torres. La superioridad azulgrana obligó a Sergio Asenjo un par de veces. Nada pudo hacer con los dos magníficos goles que marcaron Luis Suárez y Griezmann. La guinda la puso Ansu Fati en el minuto 87. En esos momentos había tres imberbes en el campo. Ansu, por supuesto, Riqui Puig y Fer Niño en el Villarreal.

Penalti a penalti. Golito a golito. El Madrid tiene la Liga tan cerca que perderla sería causa de error mayúsculo. Auténtica catástrofe. No ha hecho milagros ni exhibiciones extraordinarias. Le ha bastado aprovechar las ocasiones para distanciarse del Barça que ha acompañado de manera fundamental. Mientras el Madrid ha salido de la larga pausa de la pandemia más fortalecido los azulgrana han cometido toda clase de errores tanto deportivos como institucionales. Este año hay Cibeles.

En San Mamés competían dos planteamientos distintos. El Madrid podía jugar a mantener la pelota en su poder con la pausa suficiente para que los bilbaínos se amoldaran a una fórmula que no les va. Los atléticos para ganar al Madrid tenían que ponerse en marcha desde el comienzo, con rápidos contragolpes, con balones de largo desplazamiento, con el fin de intentar aprovechar la velocidad de Williams para acercarse a Courtois. El Madrid impuso su ritmo, atemperó a los leones y ello lo llevó a la victoria.

Zidane cambió la alineación y apostó por Rodrygo que anda mucho menos fino que Vinicius. A éste lo sacó en la segunda parte aprovechando un cambio sustancial como fue el de retirar a Rodrygo y recurrir a Lucas Vázquez que lleva tiempo fuera de cacho. El Athletic trató de crear peligro por la banda derecha con Capa muy activo siempre y el Madrid lo hizo por la zona de Carvajal, jugador al que quizá no se le está concediendo el valor que tiene.

El duelo entre Raúl García y Casemiro no acabó de levantar chispas. El bilbaíno se llevó una cartulina amarilla y el madridista otra aunque éste tiene bula y castigan antes a Sergio Ramos que a él. No fue expulsado. La ausencia de publico favorece que las árbitros se valgan más de la cuenta del VAR y este sistema tan válido para determinados jugadas se está convirtiendo en la polémica semanal. Sobre todo porque en ocasiones se sirven del sistema que les sirve de coartada: la interpretación. No se aplica la misma reglamentación en jugadas que son idénticas como ayer en San Mamés con pisotones. En unos casos hay castigo y en otros se salva al infractor.

El penalti con que fue sancionado el Athletic fue claro y no ofreció dudas. Es en estos casos y en los fuera de juego cuando el VAR se limita a confirmar lo que el árbitro había visto. No ocurre lo mismo en ocasiones como la medida del brazo y el hombro, pongamos por caso. Ganó el Madrid porque lo mereció más. Las rotaciones de Zidane cumplieron con el objetivo de mantener frescura en el equipo. Partido a partido, el alcalde, colchonero, tiene que empezar a pensar en poner vallas para salvaguardar a Cibeles.

En medio de los dos grandes partidos del día el Espanyol perdió en Cornellá (0-1) con el Leganés que aún resìpira. El club de los pericos está a un paso del descenso. Osasuna, que esta salvado y sin angustias, empató con el Getafe que todavía lucha por entrar en Europa.