De penalti amplió el liderato

En el Di Stéfano, el campo recurso para huir de las impresionantes grúas que limitan el perímetro del Bernabéu, el conjunto madridista tenía la obligación moral de vencer y con ello magnificar su liderato. Sacarle cuatro puntos de ventaja al Barça cuando este vive de la melancolía y muy cerca del final de la competición era casi sentenciar la Liga. Le costó más de lo previsto. El Getafe no fue equipo que se dedicar únicamente a defender y estuvo a punto de conseguir un empate valioso para sus aspiraciones europeas. Hasta el minuto 78 no llegó a victoria y fue de penalti, justamente señalado por el árbitro. Ya le saca cuatro puntos al Barça. La Liga, a mano.

El fútbol está lleno de conceptos apriorísticos. Para el Madrid-Getafe es fácil anunciar que uno pondría la calidad y el otro la fuerza, la velocidad y la búsqueda incesante del balón. Luego comienza el partido y el débil, además de correr más, de poner más fuerza en las disputas, aporta calidad en el desarrollo del juego por encima de lo que previamente se había supuesto. No le fue fácil al Madrid dominar al Getafe que llegó a las inmediaciones de Courtois con más peligro del pronosticado. El Madrid tuvo dos ocasiones de gol pintiparadas, pero Vinicius, sólo ante Soria, marró el remate porque el portero adivinó la dirección y evitó el gol.

La costumbre dice que un equipo que se desgasta en la primera parte acusa falta de recursos cuando el cansancio hace mella en los futbolistas. Si hay un equipo que ha marcado características definidas ha sido el Getafe. Su entrenador, Bordalás hace gala de su nacimiento y ha creado entre sus jugadores la fantasía de la moral del Alcoyano.

El cansancio hizo efecto al Madrid mientras el Getafe aguantaba el tipo. Zidane tuvo que recurrir a piernas libres y dio descanso a Isco, Modric y Vinicius y echó mano de Valverde, Asensio y Rodrygo. A éste le pidió que buscara la penetración por la banda derecha cosa que no había hecho Vinicius por la izquierda.

Marcarle goles al equipo madrileño no es fácil y cuenta con jugadores que hacen esfuerzos extraordinarios de comienzo a fin. Tal vez el mejor ejemplo es Cucurella, jugador que ya es propiedad del club por diez millones de euros. Junto a él, buscando el gol, siempre destaca Mata y para la recuperación de balones en el centro del campo ha convertido a Timor en pieza clave.

La solución al problema del Madrid, que se veía cada vez más incapaz de batir a Soria llegó de penalti marcado por Sergio Ramos a su estilo. Fue error defensivo de Olivera que derribó a Carvajal, el más constante madridista en labores atacantes sin descuidar las defensivas en las que fue Cucurella quien más problemas le creó. Éste también fue relevado tras la evidente paliza que se dio acudiendo a crear jugadas y a ayudar en labores defensivas por todo el campo.