El Barça sigue sin hallar rumbo

Gaizka Garitano, entrenador del Athletic Club, dijo en la víspera del partido que tenía un plan. Fue fácilmente reconocible desde el primer minuto. Defensa muy ordenada con barrera que imposibilitara el remate Messi y lanzamientos largos para que Iñaqui Williams luciera su velocidad y pudiera poner el aprietos la portería azulgrana. Tapar a Messi durante todo el primer tiempo fue tarea exitosa, Pretender que Williams, pese a imitar a Usain Bolt llegara algún vez ante Ter Stegen tampoco fue tarea de final feliz. El gol llegó en los minutos finales y ello permite al Barça seguir soñando con el liderato que está en los pies del Madrid. El tanto marcado por Rakitic precedió a un disparo de Ansu Fati al palo. Fueron los minutos en que los barcelonistas crearon las mejores oportunidades para ganar.

El Barça continúa amarrado a ese juego empalagoso que pretende resolver con paredes al borde del área contaría. Y ahí tropezó constantemente con el plan de Garitano. Messi se pasó muchos minutos escorandose hacia la izquierda, como suele, para buscar el remate y no lo consiguió. Siempre tenía dos contrarios encima y en tarea de relevos había zagueros rojiblancos que componían una segunda línea por la que era imposible penetrar.

Suárez ha vuelto y no se halla. Griezmann continúa perdido en una posición que nunca tiene ventaja y apenas se cuenta con él para buscar posiciones de gol. Quique Setién echó mano esta vez de Arthur para que alguien pusiera orden en el centro del campo y tampoco fue lo que se esperaba de él cuando lo ficharon. Vidal luchó como suele, mas tampoco fue hábil colaborador en el ataque.

El plan defensivo del Athletic pareció que acabaría resaltando lo eficaz que pretendía su entrenador, Con el paso de los minutos se fue evidenciando que el Barça no solo va a perder la Liga, lo que parece muy probable sino que ha perdido su brújula.

En la grada del Cam Nou había un eslogan según el cual allí juegan todos, pero no se sabe quiénes. De momento hay misterio. Setién en un intento de resolver los problemas recurrió a Riki Puig y Ansu Fati. Cuando hay problemas se debe echar mano de los veteranos. A los jóvenes un mal resultado puede ser rémora para su futuro. Afortunadamente, ambos estuvieron bien en su participación.

El Athletic no sólo planteó problemas, sino que mostró fortaleza mayor cuando aparecieron Muuiain, Capa, Villalibre y Raúl García.

El Atlético de Madrid es el equipo que mayor rendimiento el saca al 1-0. Además de mantener tal ventaja, esta temporada está gozando de la explosión de Marcos Llorente “mister Pedigrí” que ha revolucionado el ataque aunque procede el medio campo. El tanto con el que los rojiblancos ganaron en La Nucía, campo del circunstancial del Levante, campo neutral podría decirse, fue en la primera gran jugada que protagonizó al comienzo. Marcos, hijos y nieto de Camborios. Lleva en su ADN la marca genética de su padre Paco Llorente, que triunfó en el Atlético y acabó pasando al Madrid, la de su abuelo, Ramón Moreno Grosso, quien reforzó al Atlético en el desaparecido Metropolitano de Cuatro Caminos, un año en que estaba jugando con el descenso, es sobrino de Julio, José Luis y Toñin, futbolista del Madrid el primero y baloncestistas segundo y tercero y es sobrino nieto de Paco Gento. Con tales antecedentes no es extraño que triunfe. No lo quiso el Madrid y en la acera de enfrente puede convertirse en estrella. Lleva camino de ello.

El Atlético, con la ración del solitario gol, salió triunfador de La Nucía donde el Levante levantó su juego cuando dio entrada a Campaña, Miramón y Morales. Fue receta parecida a la del anterior encuentro de Mestalla aunque esta vez tardó más en contar con Hernani.

El conjunto madrileño hizo los cambios convenientes. Es decir, los que permite el actual reglamento para alternar el conjunto con cinco relevos cada tarde. Lo importante, esta vez, era mantener el tipo en los lugares que dan acceso a Liga de Campeones. Lo hizo con su fútbol más entusiasta que técnico, pero que distingue a sus jugadores porque pelean por la posesión en cada ocasión en que está en juego la pelota.  Fue claramente superior al adversario pese a que en el tramo final se vio comprometido.