No marcó Messi, pero paró Ter Stegen

Evitar los goles de Messi se ha convertido en una nueva estrategia. Lopetegui, entrenador del Sevilla, no es el inventor del sistema, pero si hábil intérprete del mismo. Iba a lanzar Messi y detrás de la barrera sevillistas se tumbó un jugador en el suelo. Era por si el lanzamiento salía raso. Koundé salió de la barrera para retroceder hasta el palo en el que se suponía que iba a ir el balón. Y acertó porque despejó de cabeza por delante de su portero. La estratagema no es nueva, pero al Sevilla le surtió efecto benefactor. Una de las mejores ocasiones azulgrana quedó en el limbo. El Barça sin Messi goleador muestra sus claras deficiencias de esta temporada. En Sevilla gracias a dos paradas de Ter Stegen mantuvo el empate que concede al Madrid la posibilidad de encaramarse al primer puesto. La Liga si el Madrid no comete graves errores puede tener color blanco.

Messi, en realidad no hizo más maravillas que las pocas que está exhibiendo en los últimos partidos. Con el nuevo peinado tiene aspecto gardeliano, de cantante de tangos. El Barça, pese a ello sigue dependiendo fundamentalmente de sus ingeniosas soluciones. En realidad cuando hablamos del equipo barcelonés actual no tenemos muy claro a qué debemos referirnos. En el Sánchez Pizjuán ¿dónde estaba el espíritu del toque? Quique Setién, que no tiene en la plantilla a Xavi e Iniesta, inventó un centro del campo con Arturo Vidal y Rakitic. Cualquier parecido con la realidad es más que pura coincidencia.

El Barça actual vive de las apariencias. En Sevilla tenía la obligación de ganar para seguir manteniendo el liderato y durante el primer tiempo no hubo más remate a gol que el libre directo de Messi. Poca construcción frente al Sevilla que no solo se defendió sino que tímidamente trató de llegar al área e Ter Stegen. Tuvo la ocasión de la noche y la malbarató.

Lopetegui hizo cambios en la segunda mitad para tratar de manejar el balón con más precisión. En realidad incluso Navas tan eficaz y peligroso en otros encuentros, tardó en entrar en juego con sus mejores habilidades. Subió el tono el conjunto sevillistas en la segunda parte y el Barça pese a los cambios experimentó pocas precisiones en el área contraria. Griezmann que entró en la segunda parte tampoco logró ser jugador decisivo.

Los sevillistas con Fernando y Joan Jordan en el centro del campo inutilizaron las posesiones barcelonistas. Ocampos y Munir tuvieorn la victoria en sus pies. Como Suárez en los últimos minutos. Fue parido en el que al final quienes más satisfechos pudieron sentirse fueron los sevillistas. Sumaron un punto para seguir en Liga de Campeones Para el Barça la igualada le cuesta tener al Madrid soplándole en el cogote.

El Villarreal cometió graves errores antes del parón y en la vuelta se ha enmendado y en los tres partidos disputados, dos de ellos fuera de casa, se ha colocado ya en los puestos de privilegio para la Liga Europa. Está ya con Getafe y Real Sociedad. Con su triunfo en Granada comienza a hacer cábalas sobre el futuro. Ya nada parece imposible porque el rendimientos de los equipos es irregular.

En Villarreal puso en Granada a siete jugadores que no habían participado en el encuentro anterior, Siete variaciones suelen ser excesivas. Con partidos sin apenas descanso, viajes incluidos, los entrenadores han de hacer combinaciones varias para mantener a los jugadores más o menos frescos dado que la acumulación de partidos pude castigar. De momento, no se ha constatado que esta liga de sesión continua haya perjudicado en demasía. Los cinco cambios de cada encuentro y los dos parones para la hidratación permiten jugar sin excesivos agobios físicos.

Todos los paridos que están en la fase final del campeonato son importantes porque hay mucho en juego. El Mallorca, por ejemplo, necesitaba ganar al Leganés, uno de los compañeros de viaje hacia el descenso no pudo pasar del empate. Fue duro golpe cuando estaba en situación de tomarse un respiro. Para el Leganés el empate no da para muchas ilusiones.