El Atlético asalta Europa

La jornada programó tres partidos con seis historias. Los contendientes llegaban a los campos con ambiciones concretas. Los seis precisaban los puntos, pero tal vez quien más arrebatado arribaba era el Atlético de Madrid, que clasificado para la zona final de Liga de Campeones, no quiere perder la oportunidad de seguir en ella el próximo año. Los clubes grandes, las sociedades con grandes presupuestos necesitan llegar a los primeros puestos del campeonato porque de ellos se obtiene porcentaje importante en los derechos televisivos y en Europa está la guinda porque aporta los millones que equilibran los presupuestos muchas veces desproporcionados. Para el Atlético de Madrid, hasta ayer fuera de los cuatro puestos europeos, era preciso ganar en El Sadar. Antes del parón para la hidratación Joao Félix que comenzó a dar sentido al gran dispendio que hizo el club por su fichaje aprovechó una confusa jugada y puso a su equipo con ventaja. Volvió a marcar el portugués y Marcos Llorente, Morata y Carrasco cuadraron el círculo. El Atlético asaltó los puestos de Liga de Campeones. Era su objetivo y lo consiguió con goleada. Osasuna no se movió de su zona aún templada.

A estas alturas de la Liga cuando el mínimo error, como dicen en el circo puede costar la vida del artista, no hay resultados intrascendentes. Todos tienen relación con la clasificación final. El Celta, que precisa ganar porque está al borde del abismo, solo logró empatar en Valladolid. En situación tan apurada, Yago Aspas, el mejor delantero del conjunto, marró el penalti con el que podía haber puesto a los suyos con los tres puntos. Masip, guardameta vallisoletano, hizo gran parada porque adivinó la intención del gallego. Para el Celta el punto del empate fue tirita en herida sangrante. Sigue en situación muy delicada porque solo tiene dos puntos de ventaja con respecto al Mallorca. A los vallisoletanos, aunque no se han despegado del coche escoba, el punto les supuso alivio.

El Eibar se enfrentaba al Athletic y ambos equipos tenían necesidades distintas. Los eibarreses están huyendo del descenso. Para los bilbaínos ganar suponía contar aún con posibilidades para alcanzar un puesto en la Liga Europa. Hubo empate y el resultado tuvo alternativas que no acabaron de decidir. Tomó ventaja el Athletic y todo parecía encaminado a su proyecto. Más no se rindió el cuadro guipuzcoano que lucha en su campo con el fervor de los elegidos. Empató Kike García y cuando ya se encaminaba el juego hacia el final hubo penalti que Orellana convirtió en gol. Los de San Mamés no se rindieron y Villalibre hizo el empate. Fue bueno para los dos sumar un punto, pero no excelente para ninguno porque la igualada no cubría sus expectativas.