Fútbol todos los días de la semana

Empieza a ser divertido o lamentable, según se mire, que el fútbol, su organización, el orden de los partidos, las fechas de su celebración, entren y salgan de los juzgados. Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, no era partidario de que hubiera partidos los lunes y viernes. Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, que lucha por conseguir grandes contratos televisivos, era partidario de programar encuentros diarios con el fin de satisfacer a las empresas contratantes y dar con ello visibilidad a toda la competición. En primera instancia ganó Rubiales. Tras el abrazo de Viana, Rubiales ganador se convirtió en generoso compañero de viaje al ceder voluntariamente a la Liga las fechas en las que había ganado para que en lo que queda de campeonato y de acuerdo con la precariedad de fechas, aceptaba lunes y viernes. Ha sucedido lo inesperado y Javier Tebas ha ganado el recurso y ha conseguido que la Audiencia Provincial de Madrid considere legítimo organizar el torneo con el aprovechamiento de las fechas en discusión. Se ha estimado el recurso de la Liga con lo que seguiremos contando con el enfrentamiento de Liga y Federación.

La parrilla futbolística es buena para el negocio y de ello se benefician tanto los clubes que no es exagerado afirmar que algunos cuentan, con el reparto de los dineros televisivos, con más de la parte sustancial de su presupuesto. Desde el punto de vista de los clubes la entrada de millones de euros en sus arcas se aplaude. Otra cosa es cuando les programan encuentros lunes o viernes que no siempre son fechas adecuadas en las diferentes poblaciones españolas con equipo de Primera.

Tener fútbol cada día en la televisión acaba siendo estomagante. Es evidente que son muchos los espectadores de sofá, pero por el contrario en las entidades futbolísticas convendría analizar las ventajas que tiene enfadar a los socios y abonados que en fechas impropias se pierden el partido. Nos hemos pasado dos meses reclamando la posibilidad de volver a la disputa de partidos y la ausencia de público no ha gustado. Con tanto día en la pantalla se corre el riesgo de que haya cada día más ausencias en las gradas. Los defensores de la sesión continua pueden argumentar que con lo que cobran consiguen fichar grandes jugadores.

Hubo un tiempo en que el fútbol de los lunes no tuvo éxito. El fútbol televisivo entra en casa y todos los miembros de la familia no son partidarios de prescindir del programa que más gusta.

Posdata. Lo niños no pueden acudir a los estadios los lunes por la noche. Es problema a estudiar.